<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-5385405390333928421</id><updated>2011-09-12T14:51:50.604-07:00</updated><category term='Fiesta de Ganesh / Ninos en calle de Nueva Delhi'/><title type='text'>Kultur-Tulum</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://kultur-tulum.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5385405390333928421/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kultur-tulum.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Kultur</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10944682605454182837</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>23</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5385405390333928421.post-738158361472779772</id><published>2011-06-03T16:40:00.000-07:00</published><updated>2011-06-03T16:48:31.495-07:00</updated><title type='text'>De la Serie Puros Cuentos: Capitulo XX: "SARNAT"</title><content type='html'>Kultur-Tulum:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;NARRATIVA Y CUENTO CORTO:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De la Serie Puros Cuentos: “9, 760 Kilómetros a través de la India”.&lt;br /&gt;  &lt;br /&gt;Parte XX: “SARNAT”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un día antes de partir hacia Nepal, el viajero quiso pasar en Sarnat las primeras horas de su última mañana, por lo que ese día se levantó muy temprano para dirigirse a esa localidad, situada a unos treinta kilómetros de Varanasi. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al nomás arribar al sitio elegido, una amplia explanada rodeada de hermosos y gigantescos árboles, notó algo extraño. Pudo observar a un pequeño grupo de cinco monjes, que rodeaban a una sexta persona, un yogui sentado en medio de ellos y quien al parecer era una especie de maestro venerable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquellos monjes que lo encerraban dentro de tal círculo parecían ser sus discípulos. Todos estaban sentados en posición de yoga sobre la grama y en completo silencio. A diferencia de sus seguidores, el maestro tenía los ojos cerrados y todo parecía indicar que se encontraba en estado de profunda meditación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Movido por una intensa curiosidad el viajero se acercó al grupo de místicos, y cuando estuvo a unos cuantos pasos de ellos, se detuvo y se animó a dirigirles algunas palabras. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Hola ¿Cómo están ustedes?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Muy bien, fue la respuesta lacónica que obtuvo de parte del más joven.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¿Qué hacen?, preguntó de nuevo el turista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Esperamos a que el Despertado retorne, contestó otro de ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¿Retorne de dónde?, preguntó intrigado el viajero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Del nirvana, contestaron todos al unísono.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Ah, he oído antes esa palabra… pero en realidad eso no existe, se escuchó decir al turista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ No se puede decir que una cosa no existe sólo porque los tontos no la perciben, contestó de inmediato otro de los discípulos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Está bien, pero si ese tipo de éxtasis en verdad existe, ¿para qué sirve?, inquirió el viajero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ El Despertado dice que es la única forma de liberarnos del sufrimiento…contestó el de mayor edad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Pero el éxtasis es gozo y supongo que cuando vuestro maestro retorne de nuevo a la realidad, se sentirá de nuevo en la condición miserable de todos los humanos, ¿o no?, dijo el turista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Usted está equivocado, el nirvana no es gozo, se escuchó terciar al más joven de los discípulos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¿Y entonces qué es?, preguntó el viajero, mientras arqueaba las cejas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ El nirvana es extinción, contestó de forma escueta aquel joven de cabeza rapada y largas ropas monacales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Extinción de qué?, inquiro de nuevo el turista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Extinción de la percepción binaria y condicionada de la realidad, respondió el mayor de ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ No comprendo. ¿Qué quiere usted decir con ello?, se escuchó preguntar de nuevo al viajero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Se trata de sobrepasar el nivel de la experiencia humana profana…de reintegrar el nivel de lo condicionado, contestó aquel monje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Se trata de la experimentación permanente de la irrealidad de la materia, dijo el más joven, terciando en aquella plática.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Justo en ese momento el maestro pareció volver a su estado normal y abrió los ojos. De inmediato los discípulos corrigieron la estricta posición vertical de sus espaldas, mientras el viajero quiso aprovechar la ocasión para interrogar al mentor espiritual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__Dígame una cosa ¿Cómo es ser un Despertado? Preguntó con sincera ingenuidad el viajero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El maestro únicamente levantó su mirada hacia el rostro de aquel turista, pero permaneció en silencio, sin responderle nada. Se hizo entonces un incomodo mutismo que solamente fue interrumpido por uno de aquellos monjes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Si el Buda no quiere hablar del Liberado es porque el sabe que nada exacto se pude decir sobre el Despertado… todo lo que pueda expresarse sobre el nirvanado es que no pertenece a este mundo…respondió el mayor de los discípulos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¿Buda?, alcanzó a repetir y preguntar el viajero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese preciso instante el turista escuchó como su propia pregunta rebotaba en sus oídos. Despertó y se percató que estaba hablando dormido. Apenas cambió levemente de posición descubrió que su cuerpo estaba bañado en sudor. Encendió la luz de su habitación y constató que eran las tres de la madrugada. Recordó entonces que ese día muy temprano visitaría Sarnat, el sitio sagrado donde el Buda dio su primer discurso luego de alcanzar la iluminación.&lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;Fin&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sergio Barrios E.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kultur-Tulum forma parte de la sección Cultural de la revista Raf-tulum&lt;br /&gt;http://revistatulum.wordpress.com&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5385405390333928421-738158361472779772?l=kultur-tulum.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kultur-tulum.blogspot.com/feeds/738158361472779772/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5385405390333928421&amp;postID=738158361472779772' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5385405390333928421/posts/default/738158361472779772'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5385405390333928421/posts/default/738158361472779772'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kultur-tulum.blogspot.com/2011/06/de-la-serie-puros-cuentos-capitulo-xx.html' title='De la Serie Puros Cuentos: Capitulo XX: &quot;SARNAT&quot;'/><author><name>Kultur</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10944682605454182837</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5385405390333928421.post-6081628990794954229</id><published>2011-04-18T13:42:00.000-07:00</published><updated>2011-04-18T13:48:51.654-07:00</updated><title type='text'>NUEVE MIL SETENCIENTOS KILOMETROS A TRAVES DE LA INDIA: Serie Puros Cuentos: Capitulo XIX:  ¿Psicoanalsis o Meditacion?</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-akIBASN1Suo/TayjFO3GS_I/AAAAAAAAAC8/OL9CYDnMRZ0/s1600/horrores-rio-ganges-17.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-akIBASN1Suo/TayjFO3GS_I/AAAAAAAAAC8/OL9CYDnMRZ0/s320/horrores-rio-ganges-17.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5597027747198553074" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kultur-Tulum:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;NARRATIVA Y CUENTO CORTO:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De la Serie Puros Cuentos: “9, 760 Kilómetros a través de la India”.&lt;br /&gt;  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parte XIX: “¿Psicoanálisis o meditación?”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al ver que aquella conversación entre el viejo gurú y el viajero se iba tornando cada vez más tensa, el muchacho que hasta ese momento había permanecido en silencio, escuchando con atención, se inquietó y poniéndose en pie se dirigió a su maestro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__Mi “holy man”, tenemos que irnos ya, se escuchó decir al púber.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__Espera un momento, sólo déjame decirle una última cosa al amigo…pues no creo que volvamos a verlo de nuevo, dijo el viejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__Dudo mucho que nos volvamos a encontrar, estoy en camino hacia otras regiones…dijo el viajero, haciendo un esfuerzo por disimular su molestia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__Bueno, de ser así, lo felicito. Vino usted a una tierra donde hay mucho que ver, escuchar y aprender. Ahora bien, antes de que nos despidamos quiero hacerle una pregunta más, y por sobre todo, deseo que usted sepa que no ha sido mi intención contradecirlo o fastidiarlo, dijo el gurú.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__No se preocupe, no estoy molesto. Ahora bien, ¿Cuál es la última cosa que desea preguntarme?, dijo el turista, empleando ahora un tono de voz más cordial y sereno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¿Porqué razón cree usted que el psicoanálisis es superior a la meditación?, preguntó el viejo, sin más preámbulo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Lo que sucede es que la meditación es un ejercicio superficial que se limita a buscar el control de los pensamientos, mientras que el psicoanálisis busca hacer consciente lo que permanece encerrado en el inconsciente, es decir, su objetivo es mucho más profundo y de mayor alcance, usted me entiende, ¿verdad?, respondió el viajero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Ajá, muy bien, comprendo mejor ahora su punto de vista. Sin embargo, no lo comparto, pues debo decirle que su apreciación está basada en un prejuicio, muy occidental por cierto, respecto a lo que es en realidad la meditación, dijo el viejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¿Y qué es en realidad la meditación?, preguntó el turista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Preferiría explicarle que cosa no es la meditación…por ejemplo, no es control de la mente como usted dice, y mucho menos concentración, respondió el gurú.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Entonces, según ustedes aquí en la India, ¿Qué cosa en realidad es la meditación?, preguntó de nuevo el viajero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Meditación es un estado especial del Ser, un estado o nivel de conciencia no ordinario, dijo el viejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¿Un estado especial del Ser?, repitió el turista, mientras fruncía el ceño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Así es, un estado especial de la conciencia en la cual la personalidad no está sujeta a la tiranía del ego, respondió el gurú, mientras sus ojos irradiaban una refulgencia que asombró a su interlocutor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¿Y sólo eso?, se escuchó decir al viajero, con un cierto tono de displicencia, como queriendo esconder su sorpresa ante la lucidez de aquel hombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¿Y le parece a usted poca cosa lo anterior?, preguntó el viejo, dibujando una discreta sonrisa debajo de su tupida barba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ No, no, perdón, no quise ofender. Sólo preguntaba si hay algún otro objetivo importante detrás de la meditación, respondió con inusual timidez el viajero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Los que la practicamos a profundidad buscamos trascender la maya, la ilusión o espejismo de la realidad…y ello es considerado así por nuestros ancestros desde hace miles de años, pues el mundo real no participa del Ser, porque la realidad, que es pura ilusión, no es otra cosa que devenir, temporalidad, devenir cósmico, sin duda, pero devenir histórico…mientras que el Ser es intemporal, dijo el viejo gurú.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ “Sarvam dukham, sarvam anityam”, se escuchó de pronto exclamar al jovencito, interrumpiendo la conversación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¿Qué dijo el niño?, preguntó el viajero, con evidente curiosidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ “El mundo material carece de realidad inmanente”, eso es lo que dijo, respondió el viejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Al escuchar estas palabras el viajero se quitó la mochila de la espalda, y bajándola la volvió a poner en el suelo. Extrajo un pañuelo rojo del bolsillo trasero de su pantalón, se secó la frente, y con un nudo en la garganta quiso despedirse, pero de pronto se le cruzó en la mente una pregunta y no quiso quedarse con ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Dígame una cosa, ¿Cómo sabe un meditador que ha llegado a perfeccionar la práctica?, preguntó el turista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es muy sencillo. Cuando usted alcanza el samadhi, entonces ha llegado a la meta, respondió el gurú.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¿Samadhi?, repitió el viajero, a modo de pregunta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Así es. Nosotros aquí en la India también le llamamos el asamprajnatasamdhi, por medio del cual el yogui trasciende los contrarios y reúne en una experiencia única lo vació y lo desbordante, la vida y la muerte, el Ser y el no Ser.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Todo ello suena un tanto complicado, ¿no es así?, se escuchó decir al viajero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ No, quizá no. El samadhi en realidad ayuda a realizar un sueño que obsesiona al espíritu humano de todos los lugares desde tiempos inmemoriales…coincidir con el todo, recobrar la unidad, rehacer la no-dualidad inicial, abolir el tiempo y la creación…se escuchó argumentar al viejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Ah, ya entiendo…usted se está refiriendo a la preocupación seminal de los filósofos occidentales de todas las épocas…abolir la bipartición de lo real en objeto-sujeto…trascender las limitaciones del pensamiento binario, ¿no es así?, dijo el turista, deponiendo por fin sus resistencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ En efecto, tiene usted razón. Veo que empezamos a entendernos…aunque sea al final de nuestra charla. Por eso mismo que usted acaba de mencionar, es que el problema central que se plantea el budismo es el sufrimiento que se deriva de esa bipartición de lo real, y la necesidad y posibilidad de liberarse del mismo, respondió el viejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fin del capítulo XIX.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-------------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sergio Barrios Escalante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kultur-Tulum es la sección cultural de la revista de Análisis de Fondo RAF-TULUM, la cual puede consultarse en el siguiente sitio: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://revistatulum.wordpress.com&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Contacto en:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;serbae2004@yahoo.com.mx&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--------------------------------&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5385405390333928421-6081628990794954229?l=kultur-tulum.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kultur-tulum.blogspot.com/feeds/6081628990794954229/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5385405390333928421&amp;postID=6081628990794954229' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5385405390333928421/posts/default/6081628990794954229'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5385405390333928421/posts/default/6081628990794954229'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kultur-tulum.blogspot.com/2011/04/nueve-mil-setencientos-kilometros.html' title='NUEVE MIL SETENCIENTOS KILOMETROS A TRAVES DE LA INDIA: Serie Puros Cuentos: Capitulo XIX:  ¿Psicoanalsis o Meditacion?'/><author><name>Kultur</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10944682605454182837</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-akIBASN1Suo/TayjFO3GS_I/AAAAAAAAAC8/OL9CYDnMRZ0/s72-c/horrores-rio-ganges-17.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5385405390333928421.post-267883876193728985</id><published>2011-04-05T18:28:00.000-07:00</published><updated>2011-04-05T18:32:48.418-07:00</updated><title type='text'>Capítulo  XVIII: DIÁLOGO  SOBRE  PSICOANÁLISIS  A  ORILLAS  DEL  GANGES</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Kultur-Tulum:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;NARRATIVA Y CUENTO CORTO:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De la Serie Puros Cuentos: “9, 760 Kilómetros a través de la India”.&lt;br /&gt;  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Parte XVIII: “Diálogo sobre psicoanálisis a orillas del Ganges”&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¿Qué me decía usted acerca de su capacidad de autocontrol?, preguntó el viejo al turista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Bueno, nada…debo admitir que el mendicante me sacó de mis casillas…pero es que esa agua sucia…respondió el viajero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__Esa agua sucia la echó el pobre saddhu encima de su cabeza, pero ya veo que usted ha hecho algo peor, ya que por lo visto en su caso la ha echado adentro de su cabeza…olvídelo ya…respondió el viejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Sí, creo que usted tiene razón, olvidemos ya ese incidente, se escuchó decir al viajero un tanto avergonzado por la lección que estaba recibiendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Me parece que usted mencionó la palabra psicoanálisis, ¿no es así?, preguntó el viejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__Así es, respondió en forma lacónica el viajero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¿Qué busca usted en ella?, lanzó el viejo a boca de jarro aquella interrogante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Conocerme un poco mejor…autoconocimiento, respondió escuetamente el turista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¿Ya probó usted la meditación?, se escuchó preguntar al viejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ No, sólo he escuchado de ella, pero no me convence…no es el método adecuado para los occidentales…respondió el viajero con cierto dejo de superioridad en su tono de voz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¿Por qué dice tal cosa?, preguntó el viejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ El psicoanálisis es una creación de Occidente hecho para la mente occidental…no se vaya usted a ofender, pero considero que cada cultura crea sus propios instrumentos, idóneos con su naturaleza…respondió el turista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¡¿Quién dijo semejante disparate?!, se escuchó decir al viejo, hablando de manera calma, sin alterar de manera ostensible su suave tono de voz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__¡¿Disparate?!, expresó el viajero, levantando la voz y con el rostro enrojecido por la cólera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Así es mi amigo. Y ahora yo soy el que le pide por favor que no se vaya a ofender con lo que voy a decirle, dijo el viejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Ajá, lo escuchó, respondió el viajero, observando con notorio énfasis su reloj, como para señalar su impaciencia e incomodidad ante aquella conversación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ El psicoanálisis surgió aquí mismo en esta vasta región del Asia Central, incluyendo lo que ahora es India y China… de eso hace miles de años, dijo el viejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Eso no es lo que yo he aprendido en la universidad, respondió el viajero, en un tono ya más tranquilo, intentando apaciguar su malestar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__Bueno, lo siento, pero usted debe saber que las universidades no tienen sino unas pocas gotas de todo el océano de sabiduría existente ¿no le parece?, respondió el viejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ El psicoanálisis surgió con Freud, él es su padre, dijo el turista, mientras fruncía el ceño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ No, no, no, mi amigo, que bueno que vino usted a la India, para quitarse de encima parte de la basura que le dieron en la universidad…el psicoanálisis es mucho más viejo…y fíjese, para no ir tan atrás en el tiempo, y para dar un ejemplo dentro del propio Occidente que usted tanto referencia, el propio Nietzsche, que era contemporáneo de su héroe Freud, reconocía que ningún occidental le había enseñado tanto de psicología como Dostoievsky…por no hablar de la profundidad psicológica que resumen las obras de Shakespeare… dos siglos atrás, siguió diciendo el venerable gurú.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Por unos instantes el viajero no supo que responder. Enmudeció momentáneamente mientras sentía que un grueso nudo de saliva se le atoraba en la garganta.  Por fin reaccionó y sólo atino a decir: “Bueno, quizá sea cierto, pero de todos modos surgió en Occidente…”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_- Vaya, vaya, mi amigo, veo que usted es un poco cabecita…le terminaré de redondear la idea, para que no le quepa duda, dijo el viejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Está bien, lo escuchó pero sea breve, pues debo marcharme, respondió el turista, observando con insistencia su reloj.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ No se preocupe. Se lo diré en tres palabras. Mire, en realidad el psicoanálisis nació de la alquimia…dijo el viejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Bueno, entonces, se da cuenta de su equivocación…pues la alquimia nació en el hemisferio occidental ¿No es a Occidente de todas formas a las que pertenece el antiguo Egipto y Grecia, las cunas de la alquimia?, respondió el viajero, con un mal disimulado tono irónico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¿Quién dijo eso?, preguntó a secas el viejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Jung, Carl Jung, respondió el viajero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Ha, bueno, y dígame una cosa, amigo mío, ¿de dónde cree usted que Jung aprendió tanto acerca de alquimia?, se escuchó preguntar al viejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ El aprendió todo ello de las numerosas corrientes psicológicas occidentales…respondió el turista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Me temo amigo que a usted todavía le hace falta información respecto a estas cosas. Veo que no se ha enterado muy bien de las fuentes originales de donde Jung bebió su sabiduría sobre la relación entre alquimia y psicología, dijo el viejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Con eso no me dice usted nada…explíquese un poco mejor, respondió el viajero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¿Ha oído usted acaso hablar acerca de Richard Wilhelm?, preguntó el viejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ No, nunca, no se quién es o quién era, respondió el turista con desenfado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Él es el autor de “El Secreto de la flor de Oro”, la obra escrita a inicios del siglo XX sobre alquimia oriental, la cual puso a Jung en marcha rumbo al entendimiento de las claves principales de la alquimia, dijo el viejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¿Y…? se escuchó decir al viajero, mientras arqueaba las cejas y levantaba sus hombros. No se nada de él, pero de todos modos por el apellido se nota que se trata de un occidental… ¿no es así?, dijo el viajero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Así es, tiene usted razón en cuanto al apellido. Pero lo que veo que usted ignora es que él hundió su larga investigación de décadas en los profundos conocimientos de la cultura China e hindú, respondió el viajero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Bueno, puede ser…pero de todos modos, esos conocimientos fueron tomados por ese autor en fecha relativamente reciente, según usted mismo dice..y en términos históricos es mucho más antiguo el archivo de la desaparecida biblioteca de Alejandría, que era la más vasta y completa recopilación de alquimia… y como le digo, occidental, dijo el viajero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Volvemos a lo mismo… ¿de dónde cree usted que Alejando Magno sacó toda esa información que luego puso en los anaqueles de esa famosa biblioteca de la antigüedad?, preguntó el viejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Supongo que lo obtenía de los lugares por donde transitaba con sus campañas militares de conquista…respondió el turista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Así es mi amigo, en eso está usted en lo cierto. Y por casualidad, ¿sabía usted acaso que fue de Oriente Próximo y Oriente Medio la región de donde provino la inmensa cantidad de material que él obtuvo acerca de la alquimia?, se escucho decir al viejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Debo retirarme en este momento. Esta conversación no conduce hacia ningún sitio…dijo el viajero en tono molesto, mientras se ponía intempestivamente de pie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fin capítulo XVIII&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sergio Barrios E.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;------------------------------- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kultur-Tulum es la sección cultural de la revista de Análisis de Fondo RAF-TULUM, la cual puede consultarse en el siguiente sitio: &lt;br /&gt;http://revistatulum.wordpress.com&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Contacto en:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Serbae2004@yahoo.com.mx&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--------------------------------&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5385405390333928421-267883876193728985?l=kultur-tulum.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kultur-tulum.blogspot.com/feeds/267883876193728985/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5385405390333928421&amp;postID=267883876193728985' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5385405390333928421/posts/default/267883876193728985'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5385405390333928421/posts/default/267883876193728985'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kultur-tulum.blogspot.com/2011/04/capitulo-xviii-dialogo-sobre.html' title='Capítulo  XVIII: DIÁLOGO  SOBRE  PSICOANÁLISIS  A  ORILLAS  DEL  GANGES'/><author><name>Kultur</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10944682605454182837</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5385405390333928421.post-6869903534099262138</id><published>2011-02-25T11:53:00.000-08:00</published><updated>2011-02-25T12:56:41.213-08:00</updated><title type='text'>NARRATIVA Y CUENTO CORTO: SERIE PUROS CUENTOS:  NUEVE  MIL  SETECIENTOS  KILOMETROS  A  TRAVES  DE  LA  INDIA:  Cap. XVII:  GANGES</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-n25LooEM8l0/TWgJKI3HOvI/AAAAAAAAAC0/EZlJz5OU_3s/s1600/Rio%2BGanges-%2BIndia.gif"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 178px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-n25LooEM8l0/TWgJKI3HOvI/AAAAAAAAAC0/EZlJz5OU_3s/s320/Rio%2BGanges-%2BIndia.gif" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5577718208280345330" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kultur-Tulum:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;NARRATIVA Y CUENTO CORTO:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De la Serie Puros Cuentos: “9, 760 Kilómetros a través de la India”.&lt;br /&gt;  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parte XVII: “GANGES”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una de las primeras cosas que hizo el viajero al nomás llegar a Varanasi, fue adentrarse por las estrechas, sinuosas e interminables callejuelas de la ciudad, formadas por una abigarrada multitud de vetustos edificios, en cuyas oscuras y míseras entrañas sus desorbitados ojos observaban a numerosas familias apiñadas en el suelo, trabajando codo a codo mujeres, niñas, niños y ancianos. Todos ellos ocupados en las hilanderas artesanales. “Estas escenas de trabajo infantil parecen sacadas de la edad media europea”, pensaba el viajero para sí, mientras caminaba sudoroso cargando su pesada mochila.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¿Ganges?, ¿Ganges?, dijo aquél hombre a un púber que se le atravesó en el camino, haciéndole señas con las manos para indicarle que buscaba el famoso río sagrado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Yes mister, is over there, contestó de inmediato el muchacho, señalando con su dedo índice hacia el final de un transitado callejón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Thank you, dijo el viajero, en muestra de agradecimiento, siguiendo de inmediato su camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¿Where you come from?, preguntó el muchacho, antes de que su interlocutor se alejara de él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ I am from America, from Central America, contestó el apresurado turista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__Ah, entonces usted habla español ¿verdad?, se escuchó decir al joven con apariencia aún infantil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así es, pero ¡Caramba!, ¿es acaso que tú sabes hablar español?, preguntó el viajero, muy intrigado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Un poquito señor, un poquito, contestó tímidamente el muchacho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A partir de ese momento aquél niño y el viajero se hicieron amigos, y mientras caminaban juntos hacia “Brindhabam”, la entrada más cercana que conducía hacia la orilla más próxima del Ganges, charlaban amenamente, como si tuviesen años de conocerse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al llegar al final del callejón subieron rápidamente por unas escalares, las cuales los condujeron hacia un enorme boquete situado en mitad de un inmenso muro, y al atravesarlo de inmediato los ojos del turista se vieron sorpresivamente inundados por un extenso y apabullante panorama. Tuvo entonces frente a él una inmensa serpiente, cuyas aguas en el en el primer instante le recordaron el chocolate, por su turbio color. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquel inmenso río estaba acompañado en una de sus orillas, del lado adyacente a la ciudad, por numerosos peregrinos tan viajeros como él mismo, provenientes la mayoría de ellos de muy lejanos rincones de la India. Vio entonces como mientras unos se bañaban en las orillas del afluente, otros sencillamente permanecían sentados en la ribera, entonando cánticos místicos, formados en pequeños grupos y en actitud reflexiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__Espéreme aquí un momento, ya vuelvo, dijo el muchacho, haciéndole señas al turista para que se sentará en las gradas de concreto que estaban muy cerca de las márgenes del río.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De manera casi automática y sin pensar mucho, el viajero colocó su mochila en el suelo y se sentó a descansar, esperando el regreso de su amiguito. Mientras tanto, aquél espectáculo arrobador le hacía contener la respiración. Alzó su vista hacia el horizonte para ver el sitio del cual venía el río y donde éste terminaba, pero fue inútil. Excepto el color del agua, le pareció que estaba frente a un enorme brazo marítimo, extenso, profundo, infinito, insondable. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo pudo constatar que en una de las riberas se encontraba de manera paralela una larga fila de muros, casas y edificios, mientras que en la otra orilla no había más que selva y vegetación tupida: un frondoso y extenso bosque que con su inhóspito manto verde se perdía en el lejano horizonte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__Señor, señor, le presento a mi “holy man”, escuchó de pronto el viajero, sacándolo de su estado contemplativo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era la voz aguda del muchacho que a sus espaldas se aproximaba hacia él, acompañado por un anciano. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Mucho gusto, se escuchó decir de inmediato al viajero, mientras se ponía de pie para saludar al viejo que acompañaba al muchacho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Hola, el gusto es mío, dijo el anciano, cuya tímida sonrisa apenas se notaba tras una tupida barba y largo bigote entrecano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Ahora comprendo porque su pequeño discípulo habla español, respondió el viajero, asombrado por escuchar de nuevo a un segundo hindú hablar en castellano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Siéntese, respondió el anciano, haciendo un gesto amable con las manos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El viajero se sentó de nuevo, observando con disimulo el desnudo torso de aquel anciano, cuyo abundante sudor hacía resplandecer el color bronceado de su piel. Mientras tanto, el niño siguió el ejemplo del turista y se sentó a la par de él, al tiempo que el viejo procedía a deshacer con una veloz destreza los nudos de su larga cabellera, que al quedar completamente suelta caía hasta el piso, cubriendo varias gradas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¡Vaya, jamás había visto una cabellera tan larga!, exclamó el viajero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Son apenas tres metros y medio… Esto no es nada, usted todavía no ha visto otras…respondió el viejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¿Qué hará usted con ella?, preguntó el asombrado turista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__Voy a lavarla…lo hago aquí mismo cada tres años, respondió el anciano en tono sereno y pausado, mientras se sentaba a la par del muchacho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Mi “holy man” puede leerle la mano, dijo el niño, dirigiéndose al viajero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__El turista únicamente se limitó a mirar al muchacho, mientras en silencio se secaba el sudor de la frente con el dorso de la mano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__No, yo no soy un charlatán más, dijo de inmediato el viejo, sin perder la compostura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__Yo no he dicho nada, contestó rápidamente el viajero, sorprendido por la perspicacia de aquel hombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__Cierto, no lo dijo pero lo pensó en este instante, respondió el anciano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__Vaya, veo que usted no solamente lee la mano… dijo el asombrado turista.   &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;__ ¿Qué lo trae a la India?, se escuchó preguntar al anciano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__Nada específico, pura curiosidad nada más…respondió el viajero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__Mucha gente viene acá en busca de alguien que les ayude a conocerse a sí mismos, dijo el viejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__Quizás, pero no es mi caso. Yo he empleado por muchos años el psicoanálisis, y eso me ha dado muy buenos resultados, respondió el viajero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__Pensé que usted era otro más de esos que andan por acá en busca del auto-control, se escuchó decir al anciano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__No, no, que va, yo hace mucho pase por esa etapa…mi autodominio es muy bue…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese preciso instante el viajero interrumpió abruptamente su alocución, levantándose violenta y agitadamente de su asiento, al sentir que su cabeza chorreaba con el agua que un mendicante desconocido le había escurrido por detrás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ de nas bdag nyid don byas pa bzhin du yid… se escuchó decir en tibetano a aquél pordiosero, mientras sostenía en una de sus manos una vara con una mugrosa y húmeda gasa pegada en uno de los extremos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__!Nei, nei, nei!, ¡estupid man!, se escuchó gritar con enojo al viajero, mientras se sacudía el pelo con un gesto de asco reflejado en el rostro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__Es agua del Ganges, no debería usted reaccionar así, dijo con voz serena el viejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__Sí, lo sé…podrá ser muy sagrada para ustedes, pero es agua del río más contaminado del mundo….según lo dice Naciones Unidas…no lo digo yo, respondió el enfurecido turista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__Está bien, está bien, siéntese y cálmese por favor, no es para tanto... ¿Qué es lo que usted me decía que había logrado con su famoso psicoanálisis?, preguntó el anciano, mientras una disimulada y burlona sonrisa se le dibujaba debajo de su abundante barba.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sergio Barrios E.&lt;br /&gt;-----------------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kultur-Tulum es la sección cultural de la revista Raf-Tulum:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://revistatulum.wordpress.com&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;----------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Contacto:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;aicaguat@yahoo.com.mx&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5385405390333928421-6869903534099262138?l=kultur-tulum.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kultur-tulum.blogspot.com/feeds/6869903534099262138/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5385405390333928421&amp;postID=6869903534099262138' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5385405390333928421/posts/default/6869903534099262138'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5385405390333928421/posts/default/6869903534099262138'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kultur-tulum.blogspot.com/2011/02/narrativa-y-cuento-corto-serie-puros.html' title='NARRATIVA Y CUENTO CORTO: SERIE PUROS CUENTOS:  NUEVE  MIL  SETECIENTOS  KILOMETROS  A  TRAVES  DE  LA  INDIA:  Cap. XVII:  GANGES'/><author><name>Kultur</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10944682605454182837</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-n25LooEM8l0/TWgJKI3HOvI/AAAAAAAAAC0/EZlJz5OU_3s/s72-c/Rio%2BGanges-%2BIndia.gif' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5385405390333928421.post-1703745861863150218</id><published>2011-01-17T12:58:00.000-08:00</published><updated>2011-01-17T13:02:01.922-08:00</updated><title type='text'>De la Serie Puros Cuentos: Capitulo XVI: "Mon-Tor" ("Ahora la Mente es tuya")</title><content type='html'>Kultur-Tulum:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;NARRATIVA Y CUENTO CORTO:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De la Serie Puros Cuentos: “9, 760 Kilómetros a través de la India”.&lt;br /&gt;  &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Parte XVI: “Mon-tor” (“Ahora la mente es tuya”)&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Pase adelante, se escuchó decir a Prabhupada, mientras hacía un gesto al hombre de bata blanca que estaba esperando justo en la puerta de esa enigmática máquina con forma tubular.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Mucho gusto, dijo de inmediato el Dr. Dalesh, estrechando amablemente la mano del viajero. No tardaremos más de cuatro minutos, todo será muy breve, y no sentirá usted ninguna incomodidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¿Debo quitarme la camisa?, preguntó el viajero, mientras observaba hacia el interior de aquel aparato con su interior luminoso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ No, no es necesario. Solamente acuéstese en el interior de la máquina con la cabeza hacia el fondo, contestó de inmediato el Dr. Dalesh.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En silencio el viajero siguió las instrucciones y en pocos segundos ya estaba listo en el lugar y la posición indicada por el científico. En seguida el Dr. Dalesh se movió hacia un tablero electrónico que estaba sobre su escritorio, muy cerca del la máquina. Con rapidez y precisión manipuló varias teclas, al mismo tiempo que observaba la pantalla de un monitor que estaba también sobre la misma mesa de trabajo.   Prabhupada mientras tanto observaba con atención las diferentes gráficas sombreadas con colores diversos que gradualmente se iban formando en la pantalla del ordenador. Por los contornos de las gráficas de inmediato reconoció que se trataba del interior del cerebro de su amigo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Transcurrieron unos cuantos minutos, tras los cuales el Dr. Dalesh apagó la tenue luz interior que se encontraba dentro de aquel aparato. Por medio de un discreto micrófono externo que comunicaba al interior, con voz serena le ordenó al viajero que todo había concluido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Observe estas graficas comparativas, se escuchó decir al médico, mientras Prabhupada se inclinaba y enfocaba su mirada hacia el monitor. Pudo constatar entonces que el monitor estaba lleno de numerosos y pequeños recuadros, ordenados en forma vertical, divididos en dos grandes columnas, una derecha y otra izquierda. En el interior de cada uno de los cuadros se veía la silueta de diminutos cráneos sombreados de colores definidos en distintas áreas. En los pequeños cráneos de la columna izquierda prevalecían ciertas sombras de color verde, mientras en los de la columna derecha los de color amarillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¿Cómo se interpreta todo esto?, preguntó Prabhupada, al tiempo que hacía un gesto al viajero para que se acercara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Vean ustedes, dijo el médico, mientras discretamente se ajustaba los lentes con el dedo índice. Los cráneos del lado izquierdo corresponden al interior del cerebro de su amigo, y los del lado derecho al de Parvati.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¿Que significan esas áreas sombreadas con amarillo dentro de mi cráneo?, preguntó de inmediato el viajero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Reflejan la parte del llamado cerebro superior, es decir la corteza cerebral. Se corresponde al manto de tejido nervioso que recubre el cerebro, responsable entre otras cosas a las funciones de la percepción, imaginación, el pensamiento, el juicio y la toma de decisiones, explicó el Dr. Dalesh.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¿Y el color amarillo en los cerebros del lado izquierdo?, preguntó de nuevo el viajero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Refleja exactamente la misma área que la suya, dijo el médico, mientras esbozaba una discreta sonrisa, como si estuviese preparando alguna sorpresa para aquel viajero curioso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Pero las áreas amarillas son más extensas y gruesas que las mías, dijo con vos de asombro, mientras miraba con atención al médico, en espera de una rápida respuesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por unos instantes se hizo un breve silencio en aquel laboratorio universitario. Sin decir nada el Dr. Dalesh se levantó lentamente de su escritorio, y se dirigió hacia un pequeño mueble de caoba que estaba a pocos metros de allí, abrió una de las gavetas y de su interior sacó un libro, en cuya portada se veía el rostro amable de un hombre de edad avanzada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Esta es la razón de la diferencia, se escuchó decir al Dr. Dalesh, clavando su mirada en los ojos de aquel hombre, mientras alargaba su brazo para poner el libro en manos del viajero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Parvati y la meditación en los monjes budistas, leyó en voz alta el viajero, observando con atención la portada del libro que tenía en sus manos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fin del capítulo XVI.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sergio Barrios E.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5385405390333928421-1703745861863150218?l=kultur-tulum.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kultur-tulum.blogspot.com/feeds/1703745861863150218/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5385405390333928421&amp;postID=1703745861863150218' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5385405390333928421/posts/default/1703745861863150218'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5385405390333928421/posts/default/1703745861863150218'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kultur-tulum.blogspot.com/2011/01/de-la-serie-puros-cuentos-capitulo-xvi.html' title='De la Serie Puros Cuentos: Capitulo XVI: &quot;Mon-Tor&quot; (&quot;Ahora la Mente es tuya&quot;)'/><author><name>Kultur</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10944682605454182837</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5385405390333928421.post-8148902658619774135</id><published>2010-11-23T16:17:00.000-08:00</published><updated>2010-11-23T16:20:16.644-08:00</updated><title type='text'>NARRATIVA Y CUENTO CORTO: DE LA SERIE PUROS  CUENTOS:  Parte XV:  MUSICA  DE  LAS  ESFERAS</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Kultur-Tulum:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;NARRATIVA Y CUENTO CORTO:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De la Serie Puros Cuentos: “9, 760 Kilómetros a través de la India”.&lt;br /&gt;  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parte XV: “MUSICA DE LAS ESFERAS”&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sentados cómodamente en la sala de la casa de Prabhupada, mientras degustaban tranquilamente un chai caliente, el viajero continuaba insistiendo a su amigo-anfitrión en el asunto del efecto vibratorio que produjo su voz mientras estaban en el templo Diksha Bhoomi. Prabhupada quería hablar de otros asuntos pero ante la insistencia de su huésped, éste le dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Mi amigo, usted debe saber que antes de la existencia de cualquier otra cosa está el sonido. Científicamente hablando, sólo la luz está antes que la vibración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¿Está usted refiriéndose a los mantras?, inquirió el viajero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Ah, bueno, eso ya es otra cosa. Quiero decir, es igualmente vibración pero de una cualidad mucho más elevada. Está usted hablando de la “música de las esferas”, le contestó Prabhupada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¿Cómo se podría describir entonces la cualidad del mantra?, preguntó de nuevo el viajero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Mire, en realidad el concepto o la descripción lógica de un mantra, cualquiera que este sea, no tiene la menor importancia. El mantra no es verificable por lo que describe sino por los efectos que produce, se escuchó decir con propiedad a aquel burócrata hindú, que se había hecho amigo del viajero mientras viajaba en tren.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¿Y qué efectos producen los mantras en los seres humanos?, preguntó el viajero, mientras recibía de las diligentes manos de la esposa de su amigo-anfitrión una nueva taza de té caliente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Vea, en realidad el principio de verificación de un mantra descansa en el emotivo efecto numinoso que este produce, le contestó de inmediato Prabhupada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ No comprendo nada, dijo el viajero, mientras levantaba levemente sus hombros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__Tal vez le ayude en algo saber que mi amigo el profesor Bharati, descompone la palabra Mantra en dos raíces etimológicas. La primera es la palabra sánscrita “man”, que significa “pensar” y la segunda, “tra”, que viene del sufijo “krt”, que significa “instrumento” o “instrumentalidad”, explicó Prabhupada con paciencia de docente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Entiendo. Significaría algo así como “instrumento para pensar”, se adelantó a explicar el viajero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Bueno, esto tómelo de manera aproximativa. La palabra mantra también puede significar “palabra sagrada”, “discurso”, “oración”, “sonido de alabanza”, “himno védico”, “fórmula sacrificial”, “verso místico”, “fórmula mágica”, “encantamiento”, “resolución”, “consejo”, “plan”, “designio”, “secreto”…, dijo Prabhupada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Es un poco confuso con tantas descripciones, ¿no cree usted?, se escuchó reaccionar al viajero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Es probable. Pero si acaso usted quiere quedarse con alguna descripción que realmente le sea de utilidad práctica, pues le daré la favorita del maestro Ramakrishna, le contestó Prabhupada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¿Cuál es?, inquirió de inmediato el viajero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ El gustaba de emplear frecuentemente con sus alumnos el término “mon-tor”, término que viene del bengalí, dijo Prabhupada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¿Qué significa?, preguntó ansioso el viajero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ “Ahora la mente es tuya?, dijo Prabhupada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¿Y eso que significa?. Hasta donde yo sé mi mente es mía, preguntó el viajero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Eso es lo que ustedes creen en Occidente, más no es así. Ustedes no son dueños de nada, ni siquiera de lo que consideran sus propios pensamientos, dijo el amigo-anfitrión del viajero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¿Podría explicármelo mejor?, contestó tímidamente el viajero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese preciso instante se escuchó la aguda voz de una joven mujer que suave y silenciosamente se desplazaba al interior de aquella sala, dirigiéndose directamente hacia el viajero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ ¿Más té señor?, le preguntó ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El viajero utilizó un rápido pero educado ademán para indicarle a la joven que ya no quería más chai.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Acompáñeme, quiero mostrarle algo que le ayudará a entender de qué estaba hablando el gurú que le mencioné, dijo Prabhupada con tono sobrio y algo enigmático. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Sergio Barrios E.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-----&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kultur-Tulum es la sección cultural de la revista Raf-Tulum:&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;http://revistatulum.wordpress&lt;/strong&gt;.com&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5385405390333928421-8148902658619774135?l=kultur-tulum.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kultur-tulum.blogspot.com/feeds/8148902658619774135/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5385405390333928421&amp;postID=8148902658619774135' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5385405390333928421/posts/default/8148902658619774135'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5385405390333928421/posts/default/8148902658619774135'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kultur-tulum.blogspot.com/2010/11/narrativa-y-cuento-corto-de-la-serie.html' title='NARRATIVA Y CUENTO CORTO: DE LA SERIE PUROS  CUENTOS:  Parte XV:  MUSICA  DE  LAS  ESFERAS'/><author><name>Kultur</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10944682605454182837</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5385405390333928421.post-1194173700566455815</id><published>2010-10-19T12:46:00.000-07:00</published><updated>2010-10-19T12:47:50.393-07:00</updated><title type='text'>NARRATIVA Y CUENTO CORTO:   De  la  Serie  Puros  Cuentos: “9, 760 Kilómetros a través de la India”.    Parte XIV: “DIKSHA BHOOMI”</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Kultur-Tulum:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;NARRATIVA Y CUENTO CORTO:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De la Serie Puros Cuentos: “9, 760 Kilómetros a través de la India”.&lt;br /&gt;  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Parte XIV: “DIKSHA BHOOMI”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Muévase un poco más hacia el centro, dijo Prabhupada, dirigiéndose hacia su amigo el viajero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¿Estoy bien aquí, contestó él de inmediato, mientras se movía unos cuantos ladrillos más a su izquierda, calculando encontrarse en posición perpendicular a la parte central de aquella enorme bóveda de concreto en forma de cúpula.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Levante la vista y compruebe usted si su cabeza está exactamente debajo del centro cupular, instruyó de nuevo Prabhupada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El viajero alzó su mirada y comprobó que el agujero circular que marcaba el centro geométrico de la bóveda estaba justo sobre su cabeza, a una considerable altura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Ahora sí, ya estoy bien situado, se escuchó decir al viajero, mientras se paraba con los pies muy juntos el uno del otro en un mismo recuadro del piso, con los brazos extendidos hacia abajo en forma paralela a su cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Muy bien, ahora grite algo, le instruyó de nuevo Prabhupada. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¿Cómo qué?, preguntó el viajero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Cualquier cosa, lo que se le ocurra, le contestó de inmediato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¡¡ Nagpur ¡¡  ¡¡ Nagpur !!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De inmediato un eco vibratorio multiplicado en potencia a la voz original se esparció en todas direcciones, provocando el agudo tintineo de miles de diminutas partículas de vidrio, que colgaban del techo dispuestos en forma de largos rosarios colocados en la circunferencia interna de aquella bóveda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tintineo se escuchaba con mayor potencia por el efecto mismo del eco que prevalecía en el interior de aquella enorme cúpula, siendo audible durante varios segundos para todos los asombrados visitantes locales y turistas que en ese momento se encontraban dentro de ese monumento religioso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¿Cómo se explica eso?, se escuchó decir al viajero visiblemente asombrado.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Prabhupada no pudo ponerle atención en ese momento, pues en ese instante varios turistas se acercaron a él para pedirle que repitieran el ejercicio y poder grabar los agradables sonidos que producía el fenómeno.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Un momento, por favor mi amigo, ya le explicaré qué es lo que sucede aquí, dijo aquel hombre a su amigo el viajero, mientras continuaba explicando a los visitantes arremolinados a su alrededor, que en ese mismo lugar, el 14 de octubre de 1956, se habían convertido al budismo cinco millones de almas hindúes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sergio Barrios.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5385405390333928421-1194173700566455815?l=kultur-tulum.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kultur-tulum.blogspot.com/feeds/1194173700566455815/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5385405390333928421&amp;postID=1194173700566455815' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5385405390333928421/posts/default/1194173700566455815'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5385405390333928421/posts/default/1194173700566455815'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kultur-tulum.blogspot.com/2010/10/narrativa-y-cuento-corto-de-la-serie.html' title='NARRATIVA Y CUENTO CORTO:   De  la  Serie  Puros  Cuentos: “9, 760 Kilómetros a través de la India”.    Parte XIV: “DIKSHA BHOOMI”'/><author><name>Kultur</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10944682605454182837</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5385405390333928421.post-3743800591034057715</id><published>2010-09-19T15:42:00.000-07:00</published><updated>2010-09-19T15:48:46.028-07:00</updated><title type='text'>NARRATIVA  Y  CUENTO  CORTO:  De  la  Serie  Puros  Cuentos: “9, 760 Kilómetros a través de la India”.    Parte XIII:  “SOMA”</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Kultur - Tulum:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;NARRATIVA Y CUENTO CORTO:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De la Serie Puros Cuentos: “9, 760 Kilómetros a través de la India”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parte XIII:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“SOMA”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pocas horas antes de partir en tren hacia la ciudad de Nagpur, la próxima escala de su exploración en la India, el viajero es invitado por su amigo Nalesh, a participar de un ejercicio especial de entrenamiento cognitivo, el cual se llevaba a cabo por un grupo de adolescentes bajo la instrucción de su profesor-gurú.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nalesh condujo a su amigo al interior de un gimnasio escolar de regulares proporciones. Lo primero que se observaba aún antes de cruzar el umbral de la puerta principal, era un enorme cuadro delimitado en el piso con líneas blancas, sobre un pulcro y acerado piso de madera color caoba. Justo en el centro de esta área perfectamente delimitada, se encontraba sentado en disposiciones de círculo, un grupo de aproximadamente veinticinco jóvenes de secundaria, de ambos sexos y vestidos la gran mayoría con atuendos deportivos. El profesor-gurú se encontraba en el centro exacto del círculo. Todos sin excepción estaban sentados en el suelo y con las piernas cruzadas al estilo de Buda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Vamos a ver jóvenes, antes de empezar con nuestros ejercicios de la tarde de hoy, quiero ver qué tanto conocen ustedes su país. Quiero que alguien me responda esto: ¿Cuál es el principal rasgo cultural de la India?, fueron las palabras que el viajero y su amigo Nalesh alcanzaron a escuchar, mientras se acercaban al grupo y se sentaban en el suelo a observar y escuchar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego de unos breves segundos donde imperaba un profundo silencio, alguien se animó a hablar y levantó la mano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¡La atención, profesor, el dominio de la atención!, se escuchó resonar a aquella voz aguda y femenina, cuasi-infantil, mientras el sonido de sus palabras viajó con eco hacia todas direcciones, en aquel gran salón deportivo con sus espaciosos ambientes y elevados techos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al escuchar aquella respuesta, de inmediato el profesor-gurú, un hombre setentón con largas y tupidas barbas de un color negro completamente oscuro, gruesas gafas y una espontánea sonrisa infantil grabada en su rostro, arqueó pronunciadamente sus cejas y sin esconder su asombro, dijo casi gritando:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¡ Por favor, un aplauso para ella ! &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ruidoso palmear de aquella veintena de muchachos invadió por completo el salón. Algunos celebraran agitando y chocando entre sí la palma de sus manos, y otros emitían sonidos guturales y silbidos a la manera de una porra deportiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Quiero decirles algo con respecto a lo que nos ha informado esta tarde nuestra querida amiga Narini, se escuchó decir al instructor, mientras con sus brazos levantados hacia gestos para que los jóvenes volvieran al silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Nuestra nación y sus múltiples culturas han logrado sobrevivir durante miles de años solamente debido a esta facultad. Y es más, quiero decirles que de aquí en adelante, del siglo XXI hacia los tiempos que han de venir, sólo los pueblos que logren desarrollar al máximo sus facultades de dominio sobre la atención, van a poder subsistir sobre la faz de este planeta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora jóvenes, siguió diciendo el instructor, vamos a hacer unas prácticas rápidas sobre la atención. Durante cinco minutos quiero absoluto silencio. Que nadie hable por favor, piensen, piensen, y dialoguen sobre lo que quieran por un momento con ustedes mismos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reloj en mano el instructor constató que había transcurrido el tiempo estipulado, de modo que procedió a interrumpir aquel lapso silencioso que momentáneamente se había apoderado del salón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Vamos a ver…, Umm, tú, Laesha, dijo el maestro, mientras señalaba con la vista hacia una diminuta adolescente que se encontraba sentada frente a él. Dime; ¿Cuál fue el pensamiento con el que iniciaste tu ejercicio mental? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ La pequeña casa-árbol que tiene mi abuela en su jardín, maestro, contestó ella casi de inmediato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¿Y el último pensamiento?, le volvió a preguntar nuevamente el instructor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ El brazo facturado de mi hermana menor, dijo ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Muy bien ¿y antes de ese de la pequeña casa-árbol, cuál fue tu pensamiento anterior al último?, volvió a preguntar el maestro-gurú.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Laesha guardó silencio por un momento, y tras dudar sobre la respuesta dijo: creo que fue el trofeo de basket Ball, profesor….dijo tímidamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¿Por qué dices creo…? ¿No estás segura?, se escuchó preguntar al instructor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Es que no estoy muy segura…alcanzó a responder con timidez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__Ajá, bueno. Y, si eso fue así ¿Cuál fue la conexión? ¿Cuál fue el pensamiento-puente que te llevó al brazo quebrado de tu hermanita? ¿Cuál es la conexión entre ambos?, preguntó de nuevo el maestro-guía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Laesha no supo contestar, por lo que enmudeció completamente. Casi de manera simultánea, un muchacho que aparentaba no sobrepasar los trece años levantó con insistencia la mano izquierda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Vamos a ver contigo, Prabhu, Comienza por el último de tus pensamientos, le dijo el gurú.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ El color amarillo del bus de mi colegio, dijo de manera categórica el muchacho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Ajá, ¿y el anterior a ese?, inquirió el maestro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Comida chatarra, respondió de inmediato, con seguridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¿y la conexión entre ambos?, preguntó de nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Unos diminutos autos de metal en color amarillo que aparecen en unas bolsas plásticas que lleva nuestra empleada doméstica del súper, contestó asertivamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__   ¿Y el anterior?, preguntó de nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Los carros de mi papi que de forma curiosa también tienen el forro interior del mismo color de mis juguetes, dijo Prabhu.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¿Y la conexión?, inquirió otra vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ La afición de mi papi por los autos deportivos, contestó de inmediato. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¿Y el pensamiento anterior?, volvió preguntar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Pensaba en Gunar, un amigo del colegio, explicó el muchacho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¿Y la conexión con el pensamiento anterior?, inquirió otra vez el maestro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ El divorcio por el que ahora atraviesan sus padres, dijo Prabhu. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¿Y el anterior?, se escuchó preguntar de nuevo al mentor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Las bajas notas de Gunar en el colegio, dijo &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¿Y la conexión entre ambos pensamientos?, inquirió otra vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Pensaba en qué nuevos maestros conoceré el próximo año, contestó Prabhu.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¿Y la conexión con el anterior?, dijo casi en tono de murmuración el tutor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Pensaba en los aros gruesos de sus lentes, maestro, respondió Prabhu, al tiempo que se escucharon algunas risas apagadas entre el resto de alumnos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Muy bien, muy bien, Prabhu, vemos que tú has pasado del transito desde pensar en los aros de mis lentes hasta el color del bus del colegio que te lleva a casa. Ya nos dijiste como es que llegaste hasta allí. Ahora dinos entonces, ¿Cuál es el principal patrón de asociatividad en esta particular cadena de pensamientos?, se escuchó decir al maestro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Son los nexos sentimentales, maestro, respondió Prabhu, sin pensarlo dos veces. Es mi preocupación constante por los seres queridos que tengo alrededor, dijo, rematando con un gesto de seriedad su respuesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En completo silencio y casi de inmediato se observó al maestro hojear rápidamente unos papeles que llevaba en un pequeño maletín que portaba junto a él, y mientras lo hacía, el viajero miraba con extrañeza a su amigo Nalesh, preguntándole con la mirada qué es lo que el maestro hacia ahora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Muy bien, Prabhu, ya veo, se escuchó decir al maestro, rompiendo el silencio que se había apoderado del gimnasio, mientras levantaba su mirada haciendo a un lado el legajo de papeles que había examinado unos instantes antes.  Según los reportes de todo este ciclo, continuó diciendo el tutor, a lo largo de todo el año los patrones de asociatividad dominantes mostrados durante tus ejercicios en mi clase, han estado dados por esa misma característica. No te equivocas. ¡Pido aplausos para él, por favor muchachos!, dijo el maestro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los gritos, aplausos, silbidos y golpeteos rítmicos con los puños sobre la madera del piso inundaron ruidosamente aquel salón.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Antes de terminar contigo y pasar con el siguiente alumno, interrumpió el maestro, mientras hacía señas con las manos para que los muchachos se callaran, quisiera que nos dijeras una cosa: ¿Cuál fue el principal patrón de asociatividad reflexiva que predominaron en tus ejercicios del año pasado?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ El miedo, maestro. El año pasado fue el miedo, respondió de inmediato un sonriente Prabhu.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Explícanos rápidamente de qué se trataba tu miedo, inquirió con manifiesta curiosidad el tutor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Todo el año pasado estuve pensando mucho en una posible guerra nuclear entre nuestro país y Pakistán, respondió con rapidez el muchacho. Mucho de lo que pensaba entonces estaba atravesado por esa idea central, especialmente en los momentos en los que iba sentado en el bus del colegio hacia mi casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¿Cuántos años tenías entonces?, le preguntó a boca de jarro el maestro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Doce años, profesor, dijo Prabhu.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Ajá, ya veo. Y sólo por una mera curiosidad, si no te importa que te molestemos demasiado, dinos, ¿Y cuándo tenías once?, le inquirió de nuevo el tutor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Entonces el patrón dominante la mayor parte de ese año fue la gula por las comidas dulces y los helados de chocolate, maestro, contestó Prabhu, mientras se escuchaban unas risas provenientes de sus compañeros de aula.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Está bien, Prabhu, está bien. No te molesto más. Sólo dime una última cosa: ¿Hasta que edad has logrado retroceder con estos ejercicios?, preguntó el maestro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Ya llegué hasta mis primeros seis meses de edad, respondió de inmediato Prabhu.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¿Ya pensabas entonces?, le inquirió el maestro, medio en broma y medio en serio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Sí, maestro, ya pensaba, y mucho…, contestó Prabhu, con aire solemne. Y descubrí además, siguió diciendo, que ya entonces buscaba que mis pensamientos no brincaran como mono desquiciado de un lado a otro.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Vaya, que bebé tan disciplinado eras entonces, dijo el tutor, mientras el grupo estallaba nuevamente en risas. ¡Aplausos otra vez por favor a Prabhu!, vamos a creerle y a atorgarle el beneficio de la duda. De todas formas él nos ha mostrado que se lo merece…, ovacionó el maestro-gurú.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras tanto, se observaba al viajero realizar una serie de gestos con las manos, con los cuales le indicaba a su amigo Nalesh que se le hacía tarde y tenía que abandonar aquel lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sergio Barrios E.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Kultur-Tulum es la sección Cultural de la Revista Raf-Tulum:&lt;br /&gt;http://revistatulum.wordpress.com&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--------&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5385405390333928421-3743800591034057715?l=kultur-tulum.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kultur-tulum.blogspot.com/feeds/3743800591034057715/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5385405390333928421&amp;postID=3743800591034057715' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5385405390333928421/posts/default/3743800591034057715'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5385405390333928421/posts/default/3743800591034057715'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kultur-tulum.blogspot.com/2010/09/arrativa-y-cuento-corto-de-la-serie.html' title='NARRATIVA  Y  CUENTO  CORTO:  De  la  Serie  Puros  Cuentos: “9, 760 Kilómetros a través de la India”.    Parte XIII:  “SOMA”'/><author><name>Kultur</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10944682605454182837</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5385405390333928421.post-4866323633688819480</id><published>2010-08-14T11:47:00.000-07:00</published><updated>2010-08-15T17:36:50.013-07:00</updated><title type='text'>ENTREVISTA   CON  EL  ESCRITOR  GUATEMALTECO   ARMANDO  CASTAÑON</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_0IMzM1tsWtI/TGbn_NTPuLI/AAAAAAAAACc/ROsu-X8bKBg/s1600/SWScan00228.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 205px; height: 320px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_0IMzM1tsWtI/TGbn_NTPuLI/AAAAAAAAACc/ROsu-X8bKBg/s320/SWScan00228.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5505342667595167922" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_0IMzM1tsWtI/TGbnznsmUJI/AAAAAAAAACU/p4t-eYFSapQ/s1600/SWScan00229.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 216px; height: 320px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_0IMzM1tsWtI/TGbnznsmUJI/AAAAAAAAACU/p4t-eYFSapQ/s320/SWScan00229.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5505342468522397842" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_0IMzM1tsWtI/TGbnU430GCI/AAAAAAAAACM/-Cn8cWyhHzo/s1600/SWScan00230.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 188px; height: 320px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_0IMzM1tsWtI/TGbnU430GCI/AAAAAAAAACM/-Cn8cWyhHzo/s320/SWScan00230.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5505341940556896290" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_0IMzM1tsWtI/TGbmYMZskrI/AAAAAAAAACE/sLbkg8nZszA/s1600/IMG_0008.JPG"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_0IMzM1tsWtI/TGbmYMZskrI/AAAAAAAAACE/sLbkg8nZszA/s320/IMG_0008.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5505340897827263154" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_0IMzM1tsWtI/TGblHWIHhlI/AAAAAAAAAB8/bq6mRXmhUZo/s1600/IMG_0009.JPG"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_0IMzM1tsWtI/TGblHWIHhlI/AAAAAAAAAB8/bq6mRXmhUZo/s320/IMG_0009.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5505339508868482642" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ENTREVISTA AL ESCRITOR ARMANDO CASTAÑÓN&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En días recientes tuve la oportunidad de entrevistar personalmente al escritor guatemalteco Armando Castañón (1950), abogado, investigador social, historiador de las tradiciones mayas, estudioso de la filosofía Oriental y Occidental, conferencista, padre de familia, entre muchos otros roles y ocupaciones. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la solapa de una de sus novelas se lee que fue dirigente estudiantil (presidente de la Asociación de Estudiantes de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la USAC), durante los años 1990-1992, un lapso especialmente difícil en el que todavía el Estado contra-insurgente guatemalteco estaba secuestrando y asesinando líderes estudiantiles de la Universidad de San Carlos de Guatemala (como los nueve estudiantes de dicha universidad asesinados a fines de 1989), a pesar de que en dicho período ya se estaba muy cerca de la firma de los “Acuerdos de Paz” en 1996.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A Castañón recién lo “descubrí” hace muy poco tiempo al caer en mis manos tres de sus novelas (“El Espanto de Ixhual”, “Julia” y “Nahual”), y luego de devorarlas en horas nocturnas que me robaron tiempo de mi sagrado sueño, no pude sino sentir admiración por la genialidad y talento literario de este escritor guatemalteco, no sólo por su enorme habilidad para hilvanar historias y narraciones harto complejas, y hacerlo de una manera asombrosamente sencilla y diáfana, sino por su fuerte contenido sociológico y de denuncia, en particular, tomando una posición y compromiso definido ante una lacerante realidad, que al igual que muchas otras partes de América Latina y del Caribe, tiene mucho de rural, de indígena y de rostro femenino e infantil, recordándonos que incluso a estas alturas del siglo XXI, continúa la funesta pervivencia de fuertes resabios coloniales, en sociedades dominadas por estructuras políticas y económicas que producen y reproducen circunstancias que tercamente nos siguen recordando el “Macondo” de Gabriel García Márquez. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;E: ¿Dónde nació y creció usted?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;AC: En la Ciudad de San Pedro Sacatepéquez, en el departamento de San Marcos, situado en el Occidente de Guatemala. Allí viví mi niñez y adolescencia….y a los quince años emigré a la ciudad capital.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;E: ¿Qué experiencias de la vida incidieron de manera decisiva para inclinarlo a usted hacia la creación literaria?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;AC: En primer lugar, una infancia llena de aventuras grabadas en mi memoria; en segundo lugar, el deseo de contarlas, pero principalmente, el gusto que se siente cuando uno está escribiendo, es como un elixir…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;E: ¿Cómo ha vinculado usted sus estudios de abogacía con la labor creativa o cómo considera usted que han incidido en sus novelas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;AC: Considero que el acceso a las aulas universitarias me permitió conocer algunas técnicas de la comunicación. Así mismo, el estudio de las leyes me permitió conocer los distintos tipos de delitos que se cometen en el agro, sin que nadie diga nada. También otros delitos como el maltrato infantil, el secuestro, la violación, el chantaje etc.  Entonces, en mis novelas intento hacer una denuncia…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;E: ¿En lo personal como le afectó a usted la guerra interna de Guatemala y cómo incidió en su labor creativa?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;AC: Bueno, todos sabemos que la guerra interna en este país fue producto de una gran desigualdad social…y eso nos afectó a la mayoría, porque esa desigualdad detuvo el desarrollo del país. No quedó más remedio que involucrarse, denunciando en las aulas universitarias los atropellos de los poderosos. Luego, a través de periódicos independientes, revistas y boletines…y posteriormente, como en mi caso, a través de la literatura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;E: Yo he leído tres de sus obras (novelas): “El Espanto de Ixhual”, “Julia” y “Nahual”. En todas ellas aparecen de manera reiterada aventuras y desventuras infantiles. De ello deduzco que usted tiene una especial sensibilidad hacia la situación de la niñez desvalida y en riesgo. ¿Es esto así y por qué razones cree usted que ello se refleja en su creación literaria?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;AC: En esa novela (“”El Nahual”), que es en realidad un cuento largo, se describen las aventuras de tres niños. Los hechos y circunstancias se entremezclan con la mitología de los pueblos Mayas. Ahí no hay desventuras…excepto por la hija de uno de los personajes principales. Pero si en cambio muchas de estas desventuras infantiles aparecen en “El Espanto de Ixhual”, concretamente en el capítulo del “Hombre sin Cabeza”, donde un padre regala y pierde a varios de sus hijos.  Sin embargo, más allá de estas circunstancias trágicas, en esta novela se describe ante todo el origen del Maíz, desde la cosmovisión de la cultura Maya-Mam. Se describen también otro tipo de leyendas, como las hay en muchos pueblos en zonas indígenas de Guatemala.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;E: ¿Y en el caso de “Julia”, su otra novela?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;AC: Ahora, en “Julia” sí se narran las desventuras y sufrimientos de una niña que es sometida a maltrato infantil. Esta es una denuncia para que talvez algún día en nuestro país podamos proteger de manera efectiva a nuestra niñez…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;E: Como lector me llama poderosamente la atención que en las tres novelas mencionadas, se nota una mezcla muy poco común de leyenda folklórica, cuento popular, historia de misterio, denuncia social y esoterismo. ¿Es esto así y cómo es que usted llegó al dominio técnico, estético y narrativo de semejante combinación?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;AC: Recuerde usted que en todos los pueblos de Guatemala existen muchas leyendas, y en nuestro caso tenemos una rica cultura folklórica, y aunado a ello, también encontramos que existe una práctica ancestral de una espiritualidad muy mística…entonces hablando literariamente, es sólo cuestión de darle su lugar a cada uno de estos elementos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;E: Por otra parte, también me llama la atención que en sus narraciones usted hilvana magistralmente historias conocidas y de un orden global o universal, con leyendas de aldea originadas quizá en tiempos de la colonia… sino es que mucho antes. Pongo por ejemplo, el caso protagónico en “Nahual”, donde la historia gira en torno a un pequeño núcleo familiar de emigrantes de la Alemania nazi, personajes que en la novela aparentan ser simples ciudadanos alemanes, pero que en realidad buscan refugio político sumiéndose en el anonimato de una pequeña aldea del departamento de San Marcos, en el Occidente de Guatemala.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;AC: Esto es real… Recordemos que después de la Segunda Guerra Mundial muchos alemanes nazis, y también no nazis, emigraron a nuestro continente y en el caso de Guatemala, algunos de ellos se asentaron en Cobán (parte norte del país) y en el Occidente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;E: En tal sentido, mi pregunta aquí es la siguiente; ¿Cómo logra usted tejer ambas dimensiones? Quiero decir, el Nazismo y La Segunda Guerra Mundial con su infancia en el pequeño pueblo de San Marcos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;AC: Pues yo considero que se logra hilvanar esa historia porque esencialmente los eventos principales convergen cabalmente en la misma dimensión espacial…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;E: Por otra parte, en su narrativa resalta también la combinación de lo esotérico y metafísico, con costumbres y filosofías de vida propias de la antigua cosmogonía de los pueblos mayas, en particular, de la etnia Mam.  ¿Cómo y por qué considera usted haber llegado a emplear tal conjunción? ¿Tanta similitud filosófica encuentra usted entre el esoterismo occidental y la ancestral cosmogonía maya?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;AC: Efectivamente. Si vemos las religiones comparadas encontramos esa similitud. Recuerde que la cultura Maya la encontramos hasta en el Tíbet. Entonces, en el campo esotérico no hay fronteras. Lo que cambia son las formas, pero el contenido es el mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;E: ¿Qué tanto hay de ficción y de realidad en sus historias?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;AC: Depende de qué novela estemos hablando. En “Julia” la historia es verídica en un ochenta por ciento… el resto en esa narración es ficción y recurso narrativo. En el caso de “El Nahual”, allí también la historia principal es verídica, aunque allí la carga de ficción es mayor. Y en el caso de “El Espanto de Ixhual”, son narraciones que se han mantenido por tradición oral.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;E: ¿Existió en realidad “Julia”, el personaje central en su novela del mismo nombre? ¿Cree usted que la “Colonia” y sus taras ideológicas y sociales todavía nos persiguen a los guatemaltecos a estas alturas del siglo XXI?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;AC: Julia en realidad si existe, pero ella prefiere mantenerse en el anonimato. Y en cuanto a su pregunta relativa al llamado “Sistema Colonial”, lamentablemente aún existen resabios en nuestro medio, principalmente en algunas fincas que a estas alturas todavía funcionan como “feudos”. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;E: ¿De qué habla su novela “Amor de Otra vida”?  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;AC: Es una obra inédita todavía. En ella se narra una historia de amor en medio de la guerra insurgente y contra-insurgente que en el pasado reciente se vivió en Guatemala.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;E: ¿Es difícil ser escritor, romper el anonimato y vivir del “ocio productivo” en un país como Guatemala?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;AC: Sí, es difícil, mayormente cuando no se tienen los galardones de los famosos, y porque también la gente en Guatemala lamentablemente no lee…entonces hay poca demanda de literatura y de libros en general. De allí que cuando los editores reciben trabajos no publicados de autores poco conocidos lo piensan dos veces… y de esa cuenta uno tiene que buscar apoyo y patrocinio por otros medios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;E: ¿Por qué considera usted que se lee tan poco en un país como Guatemala, que cuenta con un Premio Nobel en Literatura? ¿Cómo se podría remediar esa situación y cuál es la responsabilidad del Estado?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;AC: En general en este país la gente no lee porque para comenzar, no se les inculca la lectura a los niños y jóvenes… y en eso yo sí veo una clara responsabilidad del Estado guatemalteco. En Guatemala hay buenos escritores que no publican nada, sólo tienen “durmiendo” sus obras y trabajos. Uno esperaría que los gobiernos hicieran algo al respecto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;E: ¿Ha encontrado usted apoyo por parte del Ministerio de Cultura en la difusión de su obra literaria?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;AC: No, la verdad es que por lo regular no me acerco a esas instancias…tal vez porque cuando lo hice (hablo ahora del caso particular de la Universidad de San Carlos como la única y principal universidad estatal), en una ocasión en que le presenté una de mis obras a la respectiva editorial, durante un lapso aproximado de dos años me tuvieron en espera (“haciendo cola” como se dice por acá), sin que al final me dieran respuesta alguna… por lo que decidí entonces retirar mi trabajo de dicha entidad y buscar mejor suerte en otra parte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;E: Ajá…ya veo. ¿En qué está usted trabajando en este momento? ¿Tendremos alguna sorpresa literaria de su parte en el futuro cercano?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;AC: Actualmente estoy en el proceso de corregir mi siguiente libro, que creo llevará por título “El Poder de los Sacerdotes Mayas”, y si logro obtener el apoyo necesario creo que pronto saldrá a luz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;E: ¿En qué lugares –hablo aquí de países- ha circulado hasta ahora su obra literaria?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;AC: En Estados Unidos por ejemplo, donde a través de entidades como la “Organización Cultural Comunitaria Guatemalteca” (OCCG) de Chicago, Illinois, y también en los Ángeles, California, con el respaldo de otra organización de la cual en este momento no recuerdo el nombre, he logrado la difusión parcial de algunas de mis novelas….Y también en algunos países de Europa.  En el caso de Guatemala, aquí a lo interno han circulado varias de mis novelas en algunas unidades académicas de la Universidad de San Carlos (USAC), y en ciertos colegios de nuestro medio…lo cual he aprovechado para impartir conferencias respecto al contenido de las narraciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;E: ¿Algo más por agregar que usted quiera comunicarnos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;AC: Pues invitar a los lectores de su prestigiada revista a que lean nuestras obras… las cuales son sencillas pero con un contenido agradable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;----------------&lt;br /&gt;Observación final del entrevistador (Sergio Barrios): Estoy de acuerdo con el noventa y nueve por ciento de lo dicho por mi entrevistado, excepto que su obra sea “sencilla”. Lejos de ello, como se trasluce a lo largo de esta entrevista, la trama narrativa que él emplea en sus novelas es sumamente compleja y además, complicada. Según mi parecer, lo único “sencillo” que hay en su obra es la maestría con la cual logra “desentrañar” la densa maraña de acontecimientos, personajes y puntos de vista subjetivos y socio-culturales que entran en juego. Por lo demás, me parece que nunca podrá ser “sencillo” combinar el suspenso cinematográfico (que abunda en sus novelas), con la cosmogonía ancestral de los pueblos Mayas, la filosofía de múltiples culturas y épocas, con la denuncia social.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sergio Barrios E. (Sección Kultur-Tulum).&lt;br /&gt;Ciudad de Guatemala, Agosto del 2010.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EN EL SIGUIENTE CAPÍTULO (XIII); "&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;SOMA&lt;/span&gt;". QUE APARECERÁ EN &lt;br /&gt;EN EL PRÓXIMO MES (SEPTIEMBRE, 2010) EN LA SERIE "PUROS CUENTOS" (9 MIL KILÒMETROS A TRAVÉS DE LA INDIA), CONTINUAMOS CON LA SORPRESA QUE EL ING. NALESH LE DA A SU AMIGO, EL VIAJERO, ANTES DE QUE ESTE PARTA PARA NAGPUR.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5385405390333928421-4866323633688819480?l=kultur-tulum.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kultur-tulum.blogspot.com/feeds/4866323633688819480/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5385405390333928421&amp;postID=4866323633688819480' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5385405390333928421/posts/default/4866323633688819480'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5385405390333928421/posts/default/4866323633688819480'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kultur-tulum.blogspot.com/2010/08/entrevista-con-el-escritor-guatemalteco.html' title='ENTREVISTA   CON  EL  ESCRITOR  GUATEMALTECO   ARMANDO  CASTAÑON'/><author><name>Kultur</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10944682605454182837</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_0IMzM1tsWtI/TGbn_NTPuLI/AAAAAAAAACc/ROsu-X8bKBg/s72-c/SWScan00228.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5385405390333928421.post-8079280281662581792</id><published>2010-07-27T11:20:00.000-07:00</published><updated>2010-07-27T11:27:35.992-07:00</updated><title type='text'>SERIE PUROS CUENTOS (XII):  "COLORES DELICIOSOS"</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0); font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LEA EN AGOSTO ENTREVISTA CON EL ESCRITOR GUATEMALTECO ARMANDO CASTAÑON.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CAdminis%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt; 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 &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;NARRATIVA Y CUENTO CORTO&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;De la Serie Puros Cuentos&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;: &lt;b style=""&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 51, 102);"&gt;“9, 760 Kilómetros a través de la India”.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 51, 102);"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Parte XII:&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;“COLORES DELICIOSOS”&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;__ &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;¿Cómo lo hizo ella?, se escuchó decir al viajero, mientras reflexivo, daba un pequeño sorbo a su humeante café.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;__ Son varias cosas juntas, respondió de inmediato su amigo Nalesh, quien lo había llevado y presentado ante la dakini.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;__ ¿Cómo cuáles?, preguntó de nuevo el viajero.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;__ Dactiloscopia, respondió lacónico Nalesh.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;__ ¿Qué es eso?, interrogó el viajero, frunciendo el ceño.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;__ Es una facultad que le permite a la persona ver a través de la llema de los dedos, dijo Nalesh.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;__ No entiendo como puede darse tal cosa, comentó con extrañeza aquel forastero.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;__ Aquí hay mucha gente que puede hacer eso sin mayor problema, contestó Nalesh.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;__ Pero no me ha explicado usted todavía como puede verse a través de la punta de los dedos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;__ Es cuestión de entrenamiento. Cualquiera puede lograrlo si tiene disciplina y un buen instructor, se escuchó decir a Nalesh.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;El viajero empezaba a impacientarse al notar que su amigo evadía darle una explicación concreta sobre el fenómeno. Ya él venía precisamente de Prasanthi, el ashram de Sai donde había podido observar como el gurú expulsaba ceniza por la punta de los dedos. Y ahora regresaba de nuevo a Madrás para observar esto otro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;__Me siento un poco cansado, quiero regresar ahora a mi hotel para descansar un momento, dijo el viajero, empleando un tono poco usual en él.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;__ No hay nada misterioso en este asunto, dijo de inmediato Nalesh. De hecho, hace muy pocos meses los científicos holandeses descubrieron la existencia de un grupo de células especiales que habitan en el cuerpo humano. Es un tipo especial de células, mejor dicho, corresponden a la categoría de los llamados neurotransmisores, dijo aquel hombre, con su acostumbrado tono cientifista.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;__ ¿Neurotransmisores?, alcanzó el viajero a preguntar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;__ Se trata de un grupo de células que poseen información biográfica. Descubrieron además que este tipo de células se encuentra esparcido por distintas zonas del cuerpo, muchas de ellas bastante alejadas del cerebro, dijo Nalesh.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Al oír estas palabras de inmediato el viajero expandió sus pupilas atragantándose con un sorbo de café que bebía en ese instante. Su cansancio pareció difuminarse de inmediato.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;__ Ya entiendo mejor. Este fenómeno tiene que ver con la sinestesia, ¿no es cierto?, preguntó el viajero.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;__ Exacto. Hay gente que puede saborear la música y oler los colores, respondió Nalesh.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;__ ¿Extrapolación funcional de los sentidos?, interrogó el viajero a su amigo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;__ Así es. Esto recién es descubierto en Occidente, pero para nosotros en la India lo conocemos desde hace miles de años, respondió Nalesh.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;__ Imagino que el yoga a de tener algo que ver con esto, ¿verdad?, dijo el viajero.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;__ Aquí tenemos muchas formas y técnicas de yoga. No es sólo una misma cosa como erróneamente creen ustedes en Occidente. Existe kriga-yoga, hata-yoga, laya-yoga, anapanasati-yoga, kundalini-yoga y varias centenas más de yogas, todo depende que aspecto desees desarrollar, dijo Nalesh.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;__ A esas alturas los ojos del viajero recobraron su brillo y su cansancio parecía desvanecido mágicamente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;__ ¿Qué tiene que hacer mañana por la tarde?, preguntó el viajero a su amigo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;__ Estaré ocupado en una conferencia en el Colegio de Ingenieros, pero puedo hacer cambios de última hora, contestó Nalesh.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;__ Se me terminó el tiempo que tenía programado para estar aquí en Madrás. Debo salir en un par de días rumbo hacia Nagpur, se escuchó decir al viajero, mientras consultaba su bitácora de viaje, un pequeño cuaderno azul.&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;__ ¡Nagpur!, ¡Nagpur! ¡La gran Nagpur. El corazón geográfico y cultural de la India!, exclamó Nalesh.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;__ ¿Hay alguien más que usted considere que podría ser interesante que yo conozca antes de irme de aquí?, preguntó el viajero.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;__ Llámeme dentro de un par de horas y le tendré algo concreto. Quizá mañana le podré ofrecer una buena sorpresa, para que usted se lleve un inolvidable recuerdo de esta ciudad, le contestó Nalesh, mientras dibujaba una discreta y misteriosa sonrisa en su rostro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Fin/&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Sergio Barrios E&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5385405390333928421-8079280281662581792?l=kultur-tulum.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kultur-tulum.blogspot.com/feeds/8079280281662581792/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5385405390333928421&amp;postID=8079280281662581792' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5385405390333928421/posts/default/8079280281662581792'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5385405390333928421/posts/default/8079280281662581792'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kultur-tulum.blogspot.com/2010/07/serie-puros-cuentos-xii-colores.html' title='SERIE PUROS CUENTOS (XII):  &quot;COLORES DELICIOSOS&quot;'/><author><name>Kultur</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10944682605454182837</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5385405390333928421.post-6960141520229166378</id><published>2010-06-26T14:38:00.000-07:00</published><updated>2010-06-26T14:48:52.785-07:00</updated><title type='text'>SERIE:  PUROS   CUENTOS :  PARTE  XI:  "LA  DAKINI"</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CWindows%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt; 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 &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;NARRATIVA Y CUENTO CORTO&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;De la Serie Puros Cuentos&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;: &lt;b style=""&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 51, 102);"&gt;“9, 760 Kilómetros a través de la India”.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 51, 102);"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 51, 102);"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;Parte XI:&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;“LA DAKINI”&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;__ &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;Espero que todo haya salido bien en su viaje a Puthapharti, se escuchó decir a Nalesh por el hilo telefónico.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;__ Así es, todo está bien, gracias. Ya estoy de regreso en Madrás…, de hecho, recién estoy entrando en estos momentos a mi hotel, y ahora le llamo para confirmar la cita que tenemos usted y yo en un par de horas, contestó el viajero.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;__ Me temo que será un poco difícil esta tarde, pues como ya te habrás podido dar cuenta, esta fuerte tormenta que está cayendo sobre la ciudad no amaina y creo que continuará así toda la tarde…, dijo Nalesh.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;__ ¿Qué sugiere usted?, contestó de inmediato el viajero.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;__ Te propongo que pasemos la cita para mañana un par de horas más temprano, pues me gustaría prepararte una pequeña sorpresa, dijo Nalesh.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;__ Está bien, de acuerdo. Quedamos entonces a las dos de la tarde, en el mismo sitio ¿verdad?, preguntó a su amigo Nalesh.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;__ Correcto. En el mismo lugar, contestó en tono lacónico y amable.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;El tiempo que siempre pasa volando para los viajeros compulsivos, transcurrió otra vez como una veloz tromba, y pronto llegó de nuevo la hora del reencuentro con el amigo Nalesh, casi veinticuatro horas después de haber hablado por teléfono con él. Tal y como habían acordado, se reunieron en un amplio e iluminado restaurante muy cerca del edificio municipal, en el centro del la ciudad. Allí permanecieron casi una hora charlando y contándose anécdotas. El viajero daba detalles a su amigo de sus impresiones y experiencias en Prasanti Nilayam, hasta que al cabo de cierto tiempo Nalesh le interrumpió y consultando su reloj le dijo a su amigo:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;__ Muy bien. Debemos irnos en este momento. Deseo presentarte a una persona que estoy segura te interesará bastante.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;__ Como usted diga, fue todo lo que alcanzó a contestar el viajero, mientras se apresuraba a pedir la cuenta, levantándose de aquella mesa con cierta prisa.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;Los dos hombres salieron a paso apresurado de aquel lugar y se dirigieron al parqueo del establecimiento, en busca del auto de Nalesh. En pocos minutos se encontraban atravesando una buena parte de la ciudad, hasta llegar a una de sus periferias, una extensa área boscosa que de inmediato el viajero reconoció estaba a muy poca distancia de Adyar, la famosa quinta donde Krishnamurti había vivido una buena parte de su niñez y adolescencia.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;Nalesh condujo su vehículo por una estrecha y larga senda sin asfalto, compuesta por dos enormes hileras de frondosos y elevados árboles que flanqueaban en línea paralela el angosto camino de tierra. No había casas ni gente y todo parecía estar dominado por el fresco verdor de la naturaleza. Luego de que hubo transcurrido cierto tiempo, quizá unos quince minutos yendo a prudente velocidad, finalmente llegaron hasta el final del sendero, que terminaba justo en el jardín frontal de una enorme y muy antigua casa de madera.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;Dejaron el auto en la entrada del jardín y caminaron hacia la puerta principal de aquella mansión, para hacerse anunciar con los tañidos de una campana de regular tamaño, que colgaba muy cerca de la entrada principal.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;Muy pronto apareció una mujer de mediana edad ataviada con un hermoso sari, cuyos pliegues y grandes partes abiertas ponían al descubierto una oscura y tersa piel, que resaltaba la elegancia natural de un cuerpo esbelto y erguido. Tras un breve saludo gestual la mujer hizo pasar al viajero y a su amigo al interior de la una enorme sala de estar, que de inmediato llamaba la atención por su escaso mobiliario, y por estar dominada por una llamativa decoración en el piso, compuesta por una enorme y auténtica piel de tigre, colocada justamente en el centro de la sala.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;Casi de inmediato aquella anfitriona se escurrió silenciosamente por uno de los pasillos interiores de la casa, y rápidamente regresó a la sala donde la esperaban sus visitantes, portando en las manos un par de almohadones grandes y un juego de candelas de incienso de sándalo, poniendo todo ello de inmediato en el centro de aquella enorme alfombra zoomorfa.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;Mientras la mujer encendía las velas y distribuía los almohadones en puntos separados de la alfombra, intercambiaba ciertas palabras en urdu con Nalesh, mientras el viajero escuchaba con atención intentando entender algo, sin atinar a descifrar en lo absoluto nada de lo que oía.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;Con una de sus manos Nalesh hizo un gesto a su amigo invitándolo a que se sentara y acomodara en uno de los almohadones, mientras el hacía lo mismo, no sin antes haberse removido los zapatos, cosa que de inmediato imito el viajero.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;Mientras tanto la anfitriona volvió a retirarse por unos instantes hacia una de las habitaciones de la casa, y pasados unos minutos regresó portando un enorme y pesado reptil en sus brazos, el cual venía enroscado como si se tratara de una pesada rueda de automóvil.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;Al ver que la mujer se acercaba lentamente hasta donde ellos estaban sentados, el viajero se sobresaltó e intentó levantarse de inmediato, pero Nalesh le hizo un ademán indicándole que guardara la calma, que nada malo le iba a ocurrir.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;En completo silencio la anfitriona removió los zapatos de sus pies y se sentó en posición de yoga sobre la alfombra, a una cierta distancia de sus dos visitantes. Con sumo cuidado depositó sobre su regazo aquella pesada rueda de oscura y escamosa piel, y cuando tuvo sus dos manos libres sacó del interior de su sari un par de pequeños címbalos unidos entre sí por una delgada cuerda de cuero, y de inmediato los chocó suave y repetidamente el uno contra el otro, produciendo un extraño pero agradable tañido, cuya agudeza inundó toda la sala.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;Poco a poco la enorme serpiente fue desperezándose, y con mucho tacto empezó a subir por las piernas y el tronco del cuerpo de su ama. La mujer entonces dejó a un lado su instrumento musical y cerrando sus ojos se puso a meditar, mientras aquel animal se enroscaba y subía suavemente hacia el cuello de la anfitriona.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;Sin alarmarse pero con mucha delicadeza, la mujer aflojó un poco la presión que el animal estaba ejerciendo sobre su garganta, y sin abrir los ojos, acarició con sus dedos la cabeza del reptil, quien de inmediato reaccionó subiendo y deslizándose lentamente hacia el rostro de la mujer, hasta situarse justo enfrente del entrecejo de ella, en mitad de la frente, tocándola suavemente con su pequeña boca, cosa que aquel animal realizó varias veces y sin ninguna prisa.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;En ese trance estuvieron la mujer y la serpiente durante varios minutos, los cuales al viajero se le antojaron siglos, pues estaba realmente muy asustado con todo aquello. Nalesh mientras tanto observaba con suma atención sin que aquella escena realmente le alterara en lo más mínimo, como si estuviese acostumbrado a ello.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;En determinado momento la mujer retiró muy delicadamente a su mascota, tomándola de una porción muy cerca de su cabeza, hasta que logró que el reptil volviese a su posición original, como disponiéndose a continuar durmiendo. Casi de inmediato, la mujer abandonó su posición de yoga y poniéndose de pie se acercó a su amigo Nalesh y le susurró algo al oído. Él entonces tradujo aquellas palabras del urdú y le dijo al viajero:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;__ Mi amiga dice que no tengas miedo. Quiere enseñarte algo pero que antes debes cerrar tus ojos, respirar profundo y poner tu espalda completamente vertical, como si estuvieses meditando.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;Sin decir absolutamente nada, el viajero obedeció de inmediato, y a continuación sintió que su anfitriona se acercó hasta donde estaba él. Se percató que ella se había sentado justo en frente, tan cerca que incluso pudo sentir la respiración de la dama. Casi de inmediato sintió en la frente la punta de un dedo presionándole suavemente la pequeña zona del entrecejo, quizá un par de centímetros arriba de la raíz de sus fosas nasales.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;La anfitriona repitió varias veces esa sencilla y extraña operación sobre la frente de su visitante, y luego susurró algo a Nalesh, quien de inmediato se dirigió a su amigo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;__ Ella dice que debes mantener los ojos cerrados y de este momento en adelante, cada vez que ella te toque la frente con la punta de su dedo, debes decirme en voz alta, el color que estés viendo en tu interior, dijo Nalesh al viajero.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;Por unos segundos se hizo un completo silencio en aquel ambiente, y a continuación la mujer tocó de nuevo la frente del amigo de Nalesh. De inmediato aquel hombre dijo:&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;__ Veo una mancha verde que gira enfrente de mí.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;Nalesh le tradujo a su amiga y de inmediato ella tiró hacia el suelo el pequeño trozo de tela que tenía entre sus dedos. A continuación sacó del interior de su sari otra pieza de tela, esta vez de un color distinto, y mientras la sostenía con una mano, con la otra tocó de nuevo la frente de su visitante, y éste dijo; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;__ Amarillo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;La mujer soltó hacia el suelo nuevamente la delgada tira de tela y sacando una tercera, esta vez de color rojo, posó de nuevo la punta de su dedo índice en la misma zona corporal de aquel hombre, y de inmediato se le escuchó decir; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;__ Rojo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;En ese momento, la mujer pidió a su amigo Nalesh que indicara a su amigo que abriera los ojos, cosa que este hizo rápidamente, y entonces ella abrió los puños que aquel hombre tenía fuertemente cerrados sobre su regazo, y sin decirle nada le colocó entre los dedos los tres pedazos de tela. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;Con ojos desorbitados, el viajero descubrió rápidamente que el color de estos se correspondían exactamente con los que él había observado en su interior.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;La mujer sonrió y poniéndose de pie se despidió amablemente de los dos hombres, dirigiéndose de nuevo hacia las habitaciones interiores de aquella casa.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;Ya estando en el auto de Nalesh a punto de partir de regreso al centro de Madrás, el viajero rompió su silencio y se escuchó preguntarle a su amigo;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;__ ¿Cómo se explica esa experiencia?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;__ Piensa un momento por ti mismo y trata de encontrarla por mera intuición. En Cuanto lleguemos a tu hotel te daré un par de explicaciones al respecto.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;Fin/&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Sergio Barrios E.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span  lang="ES" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5385405390333928421-6960141520229166378?l=kultur-tulum.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kultur-tulum.blogspot.com/feeds/6960141520229166378/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5385405390333928421&amp;postID=6960141520229166378' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5385405390333928421/posts/default/6960141520229166378'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5385405390333928421/posts/default/6960141520229166378'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kultur-tulum.blogspot.com/2010/06/serie-puros-cuentos-parte-xi-la-dakini.html' title='SERIE:  PUROS   CUENTOS :  PARTE  XI:  &quot;LA  DAKINI&quot;'/><author><name>Kultur</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10944682605454182837</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5385405390333928421.post-4110274543958970447</id><published>2010-05-21T13:19:00.000-07:00</published><updated>2010-05-24T13:13:56.267-07:00</updated><title type='text'>Serie: Puros Cuentos: Parte X: "La Vida en Prasanthi Nilayam"</title><content type='html'>&lt;p&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt; &lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#663366;"&gt;&lt;strong&gt;Nueve mil setecientos kilómetros a través de la India&lt;br /&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;span style="color:#663366;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Serie Puros Cuentos&lt;br /&gt; &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;span style="color:#663366;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Parte X&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="color:#663366;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;p align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ff6600;"&gt;&lt;strong&gt;“La vida en Prasanthi Nilayam”&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ No creo que exista un lugar como este en ninguna otra parte del mundo, dijo Roberto, con voz serena y pausada, mientras degustaba un sorbo de café espeso y humeante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__No lo dudo, respondió el viajero, concentrado en manipular su cámara digital en busca de algunas imágenes que había grabado ese día por la mañana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¿Qué busca?, le preguntó su amigo, mientras fruncía el ceño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¡Aquí está! ¡Ya lo tengo!, exclamó el viajero, mostrándole a Roberto una secuencia de fotos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Ummm..., veamos, el hospital, la universidad, el museo, las imprentas…de nuevo el hospital, el árbol de la meditación…de nuevo la universidad…vaya, veo que hoy recorrió buena parte del ashram, murmuró aquel hombre que ya acostumbraba a ver el monasterio como su propia casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para Roberto era evidente que el viajero había quedado muy impresionado por el hospital, pues abundaban las fotos sobre distintos ángulos de aquel inmenso edificio. Por ello, su siguiente comentario emergió de una manera bastante natural.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Veo que le ha impresionado mucho el hospital ¿No es así?, dijo con cierto brillo de orgullo reflejado en los ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Así es. Es de proporciones colosales. Jamás en mi vida había visto unas instalaciones tan enormes para un hospital, dijo el viajero, denotando asombro y sinceridad en sus palabras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Veo que todas las tomas de su cámara son externas. De haber usted logrado entrar se hubiera quedado todavía más impresionado. Adentro hay equipo quirúrgico de primera generación, todo o casi todo donado desde Estados Unidos y Europa, se escuchó decir a Roberto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¿Y el personal médico y paramédico?, interrogó el viajero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ También es en gran parte foráneo. Hay mucho especialista de primera línea en el campo de la medicina, aunque ellos sólo vienen por períodos cortos de tiempo y no cobran un centavo, respondió Roberto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Alguien me explico que los internos tampoco pagan nada. ¿Es eso cierto? preguntó el viajero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ En efecto. Aquí viene la gente más pobre de entre los pobres de la India. Pasa exactamente lo mismo con la universidad, que no les cuesta un solo centavo a los estudiantes, pero estos deben tener un alto rendimiento académico y ser de muy extrema pobreza… son los dos requisitos principales, dijo Roberto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Con toda franqueza, espero usted no se moleste con lo que voy a decirle, pero me parece que más que lo meramente religioso, son este tipo de cosas sociales las que en realidad le atraen a usted de Prasanti… ¿No es cierto?, preguntó el viajero, mientras miraba fijamente a través de los gruesos vidrios de los lentes de su interlocutor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Así es mi amigo. Y creo que usted anda en las mismas que yo. Intereses sociológicos más que metafísicos… ¿verdad?, se escuchó responder a Roberto, devolviéndole la pelota al campo de su amigo con una discreta sonrisa apenas imperceptible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Si, así es. A mi no me interesa averiguar si Sai Baba es un dios, un mago o si es la misma reencarnación de Buda. Me interesa el impresionante trabajo social y humanitario que bulle en este lugar, donde parece que las leyes monetarias del capitalismo se rompen en mil pedazos, y los ricos del mundo se vuelven socialistas…aunque sea por breves momentos y con una ínfima porción de su dinero. Tal y como usted dice, esto no existe en ningún otro lugar… se escuchó responder al viajero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¡Cierto!, exclamó Roberto, con marcado y entusiasta énfasis, como si de pronto recordara algo que de tan familiar empezaba a olvidar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Es más, aquí hasta se dan el lujo de atender a uno que otro sudamericano de clase media, como ocurre con Mario y Luisa, dijo el viajero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¿Quiénes son ellos?, preguntó con extrañeza Roberto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Mario es un muchacho argentino que recién conocí el día que llegué al apartamento colectivo que me asignaron al registrarme en la entrada del ashram. A él, según me contó el primer día que platicamos, los médicos de su país lo desahuciaron. Tiene destrozada la columna vertebral producto de un grave accidente automovilístico que sufrió en Buenos Aires. Me contó que vino acá hace cuatro años – prosiguió explicando el viajero-, acompañado de sus padres. Desde entonces Mario espera que Sai Baba lo reciba, pues cree que mediante un milagro él puede devolverle las capacidades motrices a sus piernas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Muy triste ese caso, alcanzó a balbucear escuetamente Roberto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__Si, indudablemente. Desde que yo llegué aquí y me instalé en el apartamento donde esta él, todas las madrugadas, cuando me estoy preparando para salir hacia el Darshan de las 5, Mario se despierta y oigo que me dice; “Che, te deseo suerte. Si acaso Sai se te cruza por el camino, contale acerca de mi, oíste”. Y entonces yo le respondo: ¿Por qué mejor no te venís conmigo? Yo te llevo en la silla, no hay problema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¿Y qué le responde él?, interrogó Roberto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Nada. No me responde nada. Solo se le humedecen sus ojos claros. Entiendo que él está agotado o quizá frustrado con tantos años de espera inútil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al oír estas palabras, aquel hombre de edad madura se llevó una mano hacia la pequeña bolsa de su camisa, y mientras sacaba una pluma y un diminuto pedazo de papel, se dirigió al viajero y con un extraño tono de voz le dijo al viajero:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Necesito que me de todos los detalles acerca de ese muchacho. Veré que puedo hacer por él.  Y respecto a la otra persona…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Se llama Luisa, es una chilena, se apresuró a responder el viajero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¿Quién es ella?, preguntó Roberto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ La conocí apenas ayer por la tarde, mientras cenaba en uno de los comedores donde sirven los platillos tradicionales, la comida local. Yo tenía poco tiempo de haber empezado a comer, cuando de pronto escuché detrás de mí, las voces de un par de mujeres que hablaban muy claramente en castellano. Eso de inmediato me llamó poderosamente y cuando volví la cabeza para ver hacia atrás, me percaté de que ellas me estaban observando con igual curiosidad, como intentando adivinar mi nacionalidad o algo parecido, dijo el viajero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¿Ellas también llevan años de permanecer aquí?, preguntó Roberto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ No, según me contaron llevan únicamente pocos meses de estancia en Prasanthi. Una de las dos mujeres, la que dijo llamarse Luisa, me contó que en Chile los médicos le detectaron un cáncer pulmonar en estado muy avanzado, y que le habían diagnosticado poco tiempo de vida, explicó el viajero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Ya veo, también le voy a pedir los datos específicos que ella pudiese haberle dado a usted, se escuchó decir a Roberto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por unos instantes se hizo un breve e involuntario silencio entre aquellos dos hombres que ocupaban una mesa de aquel restaurante, que a esa hora lucía semi-vacío. Eran aproximadamente las 6:30 de la tarde. Afuera la luz solar empezaba a ceder su lugar a las primeras sombras de la noche que recién nacía. Pese a ello, la temperatura ambiente al final de la tarde seguía siendo en ese lugar un tanto alta, produciendo un calor húmedo que hacía sudar a con gran facilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Usted me cae muy bien. Debería quedarse más tiempo, se escuchó decir de pronto a Roberto, rompiendo el silencio.  Aquí usted con sus conocimientos podría ser de gran ayuda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Gracias por esa opinión, respondió de inmediato el viajero y prosiguió su argumentación. A mí en lo personal me gustaría algo así pero debo de partir mañana mismo al caer la tarde. Salgo de nuevo hacia Madrás, donde me esperan este próximo martes. Y luego debo de subir nuevamente otros 1500 kilómetros, para llegar a Nagpur, el corazón de la India, en donde me espera mi amigo Pakrash. Una semana después salgo desde allí hacia el nor-oeste, otros 1,300 kilómetros, para llegar Varanasi, donde me darán algunas entrevistas en la universidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Es una lástima. ¿Y si regresa de nuevo acá al terminar sus compromisos en Varanasi?, se escuchó decir a Roberto, en voz muy baja, casi imperceptible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Eso es muy difícil, respondió de inmediato el viajero, empleando un tono amable, para no parecer arrogante. Primero porque desde Varanasi debo de cruzar luego hacia Sonauli, pasando la frontera para llegar del lado nepalés, hasta alcanzar por tierra la ciudad de Katmandú, la capital. Y segundo, por la sencilla razón de que volver aquí significaría prácticamente volver a atravesar toda la India de Norte a Sur, casi hasta el extremo de la punta sur-central donde ahora estamos. Estamos hablando de casi tres mil kilómetros, sólo de regreso, sin contar los que ahora tengo que recorrer para llegar hasta arriba, a Nepal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Entiendo, el dinero es siempre un factor a tomar en cuenta, dijo Roberto, en tono condescendiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Así es. Y no se trata sólo de dinero. Aún cuando tuviera el suficiente para comprarme un boleto de avión y regresar aquí de una manera más directa y rápida, no tengo el tiempo necesario para poder hacerlo. Debo de regresar a mi casa, en América Central, donde me esperan tras casi un par de años de ausencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¡Comprendo perfectamente!, dijo Roberto. Su vida me recuerda la mía. Cuando yo tenía su edad me pasaba algo muy similar. Me costaba mucho variar mis planes pre-concebidos. Sufría mucho con cualquier cambio, por milimétrica que fuera la variación. Pero el tiempo le va enseñando a uno y poco a poco se va aprendiendo…dijo Roberto, imprimiéndole a sus palabras un extraño tono de voz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Aprendiendo uno?, interrogó el viajero, quien esta vez era él quien no comprendía bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Quiero decir, los planes que uno hace son fijos, pero resulta que la vida es en sí misma algo fluido, y no siempre ella respeta las rigideces que nosotros nos auto-imponemos. La vida es aleatoria, no es unidireccional, y en cambio nuestros planes normalmente si lo son…ese es el problema, dijo aquel hombre de cabellos profundamente plateados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fin-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;&lt;br /&gt;Sergio Barrios E. /&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5385405390333928421-4110274543958970447?l=kultur-tulum.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kultur-tulum.blogspot.com/feeds/4110274543958970447/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5385405390333928421&amp;postID=4110274543958970447' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5385405390333928421/posts/default/4110274543958970447'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5385405390333928421/posts/default/4110274543958970447'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kultur-tulum.blogspot.com/2010/05/serie-puros-cuentos-parte-x-la-vida-en.html' title='Serie: Puros Cuentos: Parte X: &quot;La Vida en Prasanthi Nilayam&quot;'/><author><name>Kultur</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10944682605454182837</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5385405390333928421.post-6299765626818221402</id><published>2010-04-24T09:56:00.000-07:00</published><updated>2010-04-24T10:29:45.391-07:00</updated><title type='text'>"9,760  KILOMTROS  A  TRAVÈS   DE  LA  INDIA: SERIE PUROS  CUENTOS: PARTE IX:  "SAI, EL GRAN  MAGO"</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;SERIE PUROS CUENTOS:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;"9,760 KILÒMETROS A TRAVÈS DE LA INDIA"&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;color:#993300;"&gt;&lt;strong&gt;PARTE IX: "SAI, EL GRAN MAGO"&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#993300;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#993300;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#993300;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#993300;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;“Sai, el “Gran Mago”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Visto a tan corta distancia, al viajero no le parecía que su famoso anfitrión fuese un hombre tan alto, tal y como se dejaba ver en las diversas fotografías publicadas en portadas de muchos libros. En medio de aquellas miles de almas de todas las edades y nacionalidades, que sentadas en el suelo en posición de yoga parecían haber caído en una especie de trance hipnótico colectivo, se habría paso aquel hombre de túnica naranja, piel de un cobrizo oscuro, más oscura que cobriza, con su nariz y demás rasgos faciales africanizados, y con su estrafalario y abombado pelo negro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquella madrugada el viajero permanecía sentado en posición de yogui en aquel resplandeciente y frío piso, calmado e imperturbable, con los ojos muy abiertos, viendo toda la escena en aquel enorme salón semi-cerrado, observando con disimulo y suma atención hacia diferentes ángulos, como si estuviese filmando todo con una invisible cámara de video. Procuraba que no se le escapara ningún detalle, pues sabía que aquellas imágenes pasarían muchos años grabadas en su retina o mejor dicho, en su memoria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su anfitrión caminaba con cierta dificultad entre la gente, pese a que unos pasadizos casi invisibles, apenas señalizados por unas tenues y discretas líneas marcadas en el piso, le indicaban por donde podía pasar. Al parecer, el “Darshan” o la ceremonia devocional como le llaman los hindúes, estaba por empezar, pues de pronto el gran santón apresuró su paso, mientras estiraba sus brazos para tomar entre sus manos numerosas cartas que las gentes le entregaban de manera apresurada, antes de que él se desvaneciera de su presencia. Sin saber bajo que criterio de selección, él recibía solamente algunas mientras otras cartas las ignoraba totalmente, dejando a la gente con el brazo extendido en el aire y una manifiesta expresión de frustración y llanto en el rostro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto el viajero observó que aquel hombre se encaminaba directamente hacia el área donde él estaba sentado. Petrificó entonces todos sus músculos y agudizó la mirada, en una actitud muy parecida a la que asumían los cazadores primitivos en espera de un tigre en aproximación hacia la cueva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuestión de segundos aquel hombre venerado estaba casi frente a él, a una distancia no mayor de un metro y medio. Detuvo su apresurado caminar justo frente a una línea de devotas mujeres hindúes, que se hallaban sentadas muy cerca del viajero, con quienes rozaba casi codo con codo. Al tenerlo tan cerca, aquellas mujeres se dejaron caer abruptamente sobre sus desnudos pies, intentando besarlos. El santón de inmediato se echó para atrás, retirando lo más que pudo sus piernas, y con manifiesto malestar repitió varias veces la palabra “Nei”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se escucharon entonces claramente varios No, en hindi o en urdu. Aquellas mujeres sintiéndose regañadas retiraron de inmediato sus manos, y enderezaron de nuevo sus columnas vertebrales. El viajero filmaba todo con sus retinas muy abiertas, y pronto se percató que el santón no lo había visto, o al menos había hecho como si no lo había visto, lo cual le devolvió la calma necesaria para observar con atención.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El santón estaba por alejarse del sitio pero al ver que aquellas mujeres inclinaban levemente sus cabezas hacia el suelo, extendió sus brazos y puso sus manos muy cerca de la coronilla de la cabeza en dos de ellas, y con la palma orientada hacia abajo, empezó a frotar suave pero rápidamente sus dedos, con un movimiento muy parecido al de un habilidoso cajero bancario que cuenta billetes. El viajero puso sus ojos en “zoom-in” como dicen los camarógrafos, cuando éstos van a enfocar un punto muy preciso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De inmediato pudo observar algo que le pareció un tanto extraño: de las puntas de aquellos morenos y largos dedos, en ambas manos, salía una fina arenilla o ceniza color gris, que silenciosamente caía sobre la cabeza de las dos devotas, mientras algunos residuos adicionales caían sobre el piso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las demás mujeres que estaban muy próximas a las féminas afortunadas, se abalanzaron de nuevo hacia el suelo, pero esta vez no para besar los pies desnudos de su gurú, sino para intentar recoger entre sus manos un poco de aquella rara y arenosa sustancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como un rayo que llega y desaparece, así se alejó el anfitrión por entre la gente. Mientras tanto, las bocinas seguían esparciendo la suave música devocional con el dulce sonido de cítaras, címbalos y flautas, bañando todas las avenidas y edificios de apartamentos en el extenso Prasanti Nilayam.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pocos instantes después bajaron el volumen de los altoparlantes, que estaban estratégicamente dispersos por todas las áreas de edificios de aquella ciudadela-monasterio, por lo que era evidente que el anfitrión iba a empezar su “sermón matinal”. A mis espaldas, a unos cien metros de distancia, estaba la puerta principal de aquel inmenso salón sin muros, situado aproximadamente en la parte central de las extensas hectáreas que conforman Prasanti. El viajero giró su cabeza en un ángulo de 180 grados, y pudo observar que en ese preciso instante, un numeroso grupo de visitantes con inconfundible apariencia de norteamericanos, hombres y mujeres de diversas edades, estaba haciendo su ingreso al lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vio entonces como aquella comitiva pasaba en forma ordenada y respetuosa, a través del arco electrónico detector de armas, metales y video-cámaras. Los que habían pasado antes pronto removieron sus zapatos y los colocaron en los casilleros de madera que aún estaban vacíos. Los que llevaban cámaras digitales tuvieron que exponerlas ante un detector especial, pero al igual que a todos los demás concurrentes al Darshan, de todos modos a ellos tampoco les permitieron hacerlas ingresar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__Algo que pudo ser muy grave sucedió aquí hace algunas noches. Te contaré esta tarde cuando bajemos al pueblito, le dijo Roberto, el nuevo amigo del viajero, cuando estos se encontraron en la puerta electrónica del gran salón, al nomás terminar el Darshan, poco antes de las siete de la mañana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Observé anoche alguna gente que intentaba pasar desapercibida, pero me di cuenta que estaban armados, tenían varios jeeps y radio-comunicadores, le contestó el viajero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Desde que llegué aquí hace más de cuatro años es la primera vez que pasa esto, pero no te preocupes, ya todo se normalizara, contestó aquel hombre de edad madura y voz serena, ex funcionario de una agencia de Naciones Unidas en Delhi, y quien había dedicado toda su vida profesional al trabajo con los infantes y adolescentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ OK, quedamos entonces en el “Om”, dijo el viajero.&lt;br /&gt;__ Exacto. Ese lugar me gusta. Allí te espero con mi taza de café, a las 5 en punto, contestó aquel huésped, mientras apresuradamente se dirigía a su tarea cotidiana de lavar platos, en una de las enormes cocinas colectivas donde hacía su voluntariado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fin/&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5385405390333928421-6299765626818221402?l=kultur-tulum.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kultur-tulum.blogspot.com/feeds/6299765626818221402/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5385405390333928421&amp;postID=6299765626818221402' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5385405390333928421/posts/default/6299765626818221402'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5385405390333928421/posts/default/6299765626818221402'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kultur-tulum.blogspot.com/2010/04/9760-kilomtros-traves-de-la-india-serie.html' title='&quot;9,760  KILOMTROS  A  TRAVÈS   DE  LA  INDIA: SERIE PUROS  CUENTOS: PARTE IX:  &quot;SAI, EL GRAN  MAGO&quot;'/><author><name>Kultur</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10944682605454182837</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5385405390333928421.post-7050561783554228531</id><published>2010-03-23T10:22:00.000-07:00</published><updated>2010-03-23T10:31:53.516-07:00</updated><title type='text'>SERIE PUROS CUENTOS (VIII):  "BIBLIOTECA  ADYAR"</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;strong&gt;"NUEVE MIL SETECIENTOS KILÓMETROS A TRAVÉS DE LA INDIA"&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;SERIE PUROS CUENTOS&lt;/span&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;strong&gt;Parte VIII&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;br /&gt; “Biblioteca Adyar”&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;__ Tome, le recomiendo que consulte este otro, le dijo el hombre aquel, hablándole en voz baja cerca del oído.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;__ ¿Debo llenar una boleta adicional?, preguntó el viajero de inmediato, mientras tomaba entre sus dedos el pequeño libro que tenía enfrente.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;__ No, no es necesario. Yo lo he hecho ya por usted, le contestó lacónicamente, mientras giraba sobre sus talones y se dirigía de nuevo hacia su asiento.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;Aquella mañana la biblioteca tenía pocos visitantes. Apenas tres usuarios consultaban en silencio y dispersos en medio de aquel salón, que a esa hora se mostraba inundado por una radiante luz solar que penetraba por los cristales de los ventanales. A pocos pasos de los muebles antiguos de caoba que contenían en su interior los ficheros, se encontraban unos pequeños escritorios, también de madera, ocupados por dos mujeres, una de ellas de edad algo avanzada y la otra muy joven. Ambas se dedicaban diligentemente y en completo silencio a revisar, ordenar y reconstruir tarjetas con información bibliográfica, y de vez en vez, a orientar e informar a los escasos visitantes. Aquel salón de lectura no era muy grande, había sido construido para albergar en un mismo momento quizá a un número no superior a las treinta y cinco personas. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;El ambiente predominante en aquella biblioteca era de sobriedad absoluta, como casi en todas las salas de ese tipo. Las blancas paredes lucían semi-desnudas y eso hacía un perfecto contraste con los pulcros y brillantes cuadros negros y blancos del piso esmeradamente encerado.&lt;br /&gt;Un par de horas después el viajero continuaba completamente absorto realizando anotaciones en su cuaderno. Mientras tanto el hombre que previamente le había entregado aquel libro de consulta, se aproximó de nuevo hacia él y en completo silencio, deslizó bajo la libreta de su amigo un trozo de papel con una frase anotada en el centro. El viajero la tomó entre sus manos y tras leer aquellas palabras se levantó de inmediato, caminando detrás de su nuevo amigo hacia la puerta externa de la sala.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;__Tómese un pequeño descanso, le dijo el hombre, empleando un tono amable y disuasivo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;__De acuerdo, quiero aprovechar el paréntesis para preguntarle algo que acabo de encontrar en el libro que usted me entregó, dijo el viajero.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;__Está bien…Caminemos un poco y aprovechemos el aire puro que abunda en este sitio hermoso, le contestó el hombre, mientras con un rápido ademán le señaló una larga y estrecha alameda, la cual parecía una enorme y angosta serpiente blanca en medio de las espesas y verdes entrañas de aquel inmenso bosque.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;__ ¡¿Así que este sitio fue donde Krishnamurti vivió muchos de sus años de niñez y adolescencia?!, se escuchó decir al viajero, mientras levantaba la vista para observar la copa de una gigantesca Ceiba que encontraron a un lado de la estrecha senda. En la parte de abajo muy cerca de las raíces de aquel inmenso y frondoso árbol, se podía ver un pequeño letrero, el cual decía; “México”.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;__ Aquí cada país está representado por un árbol…algunos de los cuales son realmente enormes, como este…dijo el hombre, como leyendo la mente del viajero y anticipándose a su próxima pregunta.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;__ ¡Este sitio es enorme, debe tener muchas hectáreas de extensión!, exclamó el viajero. Es increíble que este lugar tan apacible y con tanto oxigeno puro exista en medio de una ciudad tan bulliciosa y contaminada como Madrás, dijo el viajero, un tanto asombrado.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;__ ¿Qué iba a preguntarme acerca del Dr. Relé?, se escuchó preguntar al nuevo amigo del viajero, un hombre de aproximadamente unos sesenta y cinco años de edad, oriundo de aquella ciudad y de profesión ingeniero, en estado de retiro o semi-retiro.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;__ Es sorprendente esa hipótesis acerca del nervio vago derecho. Es la primera vez que yo encuentro una explicación tan concreta y tan verificable desde un punto de vista científico, dijo el viajero, disminuyendo drásticamente el ritmo de su andar.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;__ Cuando usted vuelva de su viaje a Puthaparti, la próxima semana, llámeme para concertar otro encuentro y le explicaré los detalles del asunto, dijo aquel hombre. Mientras tanto, le aconsejo que intente concentrarse más en los centros superiores. Si ella llegara a activarse abruptamente, buscaría de inmediato subir y salir por la parte de arriba, y si usted no está preparado, si ella encuentra obstáculos allí, entonces puede matarlo de manera fulminante…tenga cuidado…dijo aquel hombre.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;__ A propósito, ¿Es cierto que Krishnamurti estuvo varias semanas enfermo a causa de ella? ¿Es cierto eso que se contó de él, que casi lo puso al borde de la muerte?, inquirió el viajero con cierto tono de curiosidad en su voz.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;__ Tenga cuidado. Ya le digo, tenga cuidado… repitió nuevamente el hombre aquel.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt; &lt;/p&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;Fin/&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt; Sergio Barrios E.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5385405390333928421-7050561783554228531?l=kultur-tulum.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kultur-tulum.blogspot.com/feeds/7050561783554228531/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5385405390333928421&amp;postID=7050561783554228531' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5385405390333928421/posts/default/7050561783554228531'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5385405390333928421/posts/default/7050561783554228531'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kultur-tulum.blogspot.com/2010/03/serie-puros-cuentos-viii-biblioteca.html' title='SERIE PUROS CUENTOS (VIII):  &quot;BIBLIOTECA  ADYAR&quot;'/><author><name>Kultur</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10944682605454182837</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5385405390333928421.post-6643226594681145697</id><published>2010-03-01T13:06:00.000-08:00</published><updated>2010-03-01T13:18:07.130-08:00</updated><title type='text'>Serie Puros Cuentos (VII):  "EL HOMBRE  QUE  REHUSÒ  CONVERTIRSE  EN  DIOS"</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#993300;"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;Sección Cultural (Kultur-Tulum):&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;“9,760 Kilómetros a través de la India”&lt;br /&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;De la Serie: Puros Cuentos (Parte VII):&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;“EL HOMBRE QUE REHUSÓ CONVERTIRSE EN DIOS”.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__Lo siento mucho, no podré ayudarle gran cosa, dijo aquella joven, en tono amable, casi como si estuviese pidiendo disculpas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Ah, me imagino que su padre no está en estos momentos. Le agradecería me diera el número telefónico de la casa, así yo podría llamar antes de venir a buscarlo de nuevo, se escuchó decir al viajero, mientras intentaba disimular con su amplia sonrisa la elevada y húmeda temperatura que flotaba en el ambiente, esa tarde en aquel soleado suburbio de Madrás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El viajero había llegado a la ciudad la noche anterior, luego de pernoctar en aquel tren durante más de treinta y seis horas continúas. Sus amigos, el pequeño grupo de burócratas que había conocido en el trayecto al nomás salir de Nueva Delhi, se habían bajado un día antes que él, al llegar a Nagpur, en el centro geográfico exacto de aquel inmenso país. Antes de que estos hombres se bajaran en su respectiva estación, durante horas estuvieron presionando al viajero para convencerlo de que cambiara momentáneamente su itinerario, pues ellos lo querían tener por algunos días como su “huésped de honor” en sus casas. Pero no consiguieron moverlo ni un milímetro de su originario plan de viaje, aunque por otro lado, lograron arrancarle la promesa de que en su trayecto de retorno al norte de la India, él se bajaría en Nagpur, para compartir nuevamente por unos días junto a ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__El número telefónico no le servirá de nada. Mi padre murió hace un par de años, dijo ella, bajando ostensiblemente la voz, mientras el extraordinario brillo de sus ojos oscuros y hermosos adquirió cierta humedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__Lo siento mucho, atinó a responder lacónicamente el viajero, sin saber como disimular su desconcierto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¿De dónde viene usted? ¿Cómo se enteró de la existencia de mi padre?, se escuchó decir a ella, reponiéndose rápidamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Soy centroamericano y haciendo una breve estancia en Europa me dieron en Londres el nombre de su padre, a quien yo desea entrevistar, dijo él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__No me extraña eso. Al igual que usted, mucha gente que todavía no sabe la mala noticia ha seguido viniendo a buscarlo. Pero por otra lado, que sorpresa poderme encontrar con un latinoamericano, y lo más asombroso, que venga hasta la propia puerta de mi casa….ufff..., vaya, soy muy afortunada. Disculpe que lo tenga aquí afuera. Por favor, pase usted adelante, dijo la muchacha, ruborizándose su rostro de tez clara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__Gracias, es usted muy amable, fue lo único que atinó a responder el viajero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Como usted sabrá, mi padre era muy conocido en ciertos círculos. Pero imagino que usted no venía a charlar con él sobre esos mismos asuntos… ¿verdad?, comentó la joven, mientras con un gesto invitaba al viajero a que tomara asiento en aquella silla de madera fina situada en el centro de la sala.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre se quedó callado, mientras en silencio sacó un libro que portaba dentro de un ligero y pequeño bolso, y extendiéndolo en una de sus manos se lo acercó a la mujer. Ella hizo silencio durante breves segundos mientras leía mentalmente el título de aquel texto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Ya, como no, entiendo... Usted quería hablar con mi padre acerca de ese asunto, dijo la joven.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Así es, respondió el viajero, mientras se mecía intentando sacudirse un poco aquel calor extenuante. Tengo entendido que su padre conoció a mi personaje, e incluso, me dijeron que habían sido amigos cercanos en cierta temporada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ En efecto, respondió escuetamente ella, y a continuación guardó silencio, viendo fijamente a los ojos del viajero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¿Pasa algo malo?, dijo aquel hombre, pues de pronto se hizo un inesperado e incomprensible silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ No nada, es que no me gusta hablar de eso. En los últimos años tuve algunas discrepancias con mi padre sobre ese punto. Pero yo en cambio, quisiera aprovechar ahora este milagro de su visita, por decirlo de alguna manera, y revertir el asunto, de modo que sea usted el entrevistado… respondió ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¿Entrevista? ¿Usted a mi?, se escuchó decir al viajero, mientras hacía esfuerzos por contener la risa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Así es. ¡El cazador resultó cazado!, dijo la mujer, mientras ponía en movimiento su grácil y esbelto cuerpo, desplazándose a lo largo de la sala con esa manera tan propia de muchas mujeres hindúes, que caminan con la frente erguida y la espalda perfectamente recta, con esa gracia que da la impresión de que sus pies no tocaran el suelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¿Sobre qué cosa quiere usted entrevistarme a mi?, preguntó sorprendido el viajero, ante tan inesperado cambio de roles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Bueno, antes que nada, me llamo Nalini, disculpe usted lo mal educada que soy, dijo ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Mucho gusto, respondió él, mientras alargaba su brazo hacia ella extendiéndole la mano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__El gusto y la suerte es mía. ¿De origen centroamericano dijo usted, verdad?, respondió la joven.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_Usted escuchó bien, contestó lacónicamente el viajero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Actualmente estudio en una universidad de Bélgica un curso post-doctoral en Ciencias Políticas, y mi tesis estará específicamente relacionada con el tema de las revoluciones políticas en América Latina. Estuve ya el año pasado de visita en Brasil, Perú y Bolivia… y pues, me gustaría que usted me platicara algo de lo mismo en Centroamérica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este punto de la conversación el viajero no pudo menos que sentir asombro. Había cruzado en avión dos continentes enteros y posteriormente, luego del arribo a su destino, se había trasladado por tierra otros miles de kilómetros solamente desde Nueva Delhi, para llegar al corazón de aquella ciudad profundamente asiática, en busca de un viejo filósofo para entrevistarlo sobre Krishnamurti, otro viejo filósofo que había vivido muchas décadas atrás en ese mismo lugar. Y he ahí que estaba a punto de volver a sus viejos temas de vida, conversación y de interés. Aquella situación inesperada le parecía completamente surrealista. En esos instantes rápidamente pasaron muchas ideas en su cabeza. Sin que su interlocutora se percatara del contenido de sus pensamientos, para sus adentros el viajero de burlaba de sí mismo, pensando que su estrella era tal que, si en un momento determinado él decidiera ir a buscar al propio Buda en una recóndita cueva de los Himalayas, seguramente a quien encontraría de inmediato sería a la bisnieta de Karlos Marx.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¡El que nace para martillo del cielo le caen los clavos!, se escuchó murmurar al viajero, moviendo levemente la cabeza, como si tratara de sacudirse algún insecto imaginario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¿Cómo dijo?, respondió de inmediato la joven mujer, arqueando ostensiblemente sus delicadas y oscuras cejas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ No nada. Digo que quisiera saber si después de que usted termine con su entrevista podría platicarme algo sobre Krishnamurti.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Bueno… Mire, no se como explicarle. De ese tema yo no sé nada. De hecho, poco después de la muerte de mi padre regalamos todos sus libros de metafísica… un montón de libros de cuyos temas no entiendo nada. Lo único que sobrevivió fue ese pequeño cuadro con ese texto en el centro, algo que por ser especial mi madre aún conserva, dijo ella, apuntando con su mirada hacia una de las paredes de la sala.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El viajero se puso de pie y lentamente se acercó hasta donde estaba aquel pequeño cuadro, y con curiosidad evidente se puso a leer en voz alta: “Discurso de la Disolución de la Orden de la Estrella; Yo sostengo que la verdad es una tierra sin caminos, y no es posible acercarse a ella por ningún sendero, por ninguna religión, por ninguna secta. La verdad, al ser ilimitada, incondicionada, inabordable por ningún camino, no puede ser organizada. Pueden formar otras organizaciones y esperar a algún otro. Esto no me concierne, como tampoco me concierne crear nuevas jaulas y nuevas decoraciones para esas jaulas. Mi único interés es hacer que los hombres sean absoluta, incondicionalmente libres”. J. Krishnamurti.      &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Fin/&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sergio Barrios E.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5385405390333928421-6643226594681145697?l=kultur-tulum.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kultur-tulum.blogspot.com/feeds/6643226594681145697/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5385405390333928421&amp;postID=6643226594681145697' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5385405390333928421/posts/default/6643226594681145697'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5385405390333928421/posts/default/6643226594681145697'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kultur-tulum.blogspot.com/2010/03/serie-puros-cuentos-vii-el-hombre-que.html' title='Serie Puros Cuentos (VII):  &quot;EL HOMBRE  QUE  REHUSÒ  CONVERTIRSE  EN  DIOS&quot;'/><author><name>Kultur</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10944682605454182837</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5385405390333928421.post-4709627779018334893</id><published>2010-01-26T14:09:00.000-08:00</published><updated>2010-01-26T14:30:57.925-08:00</updated><title type='text'>SERIE "PUROS  CUENTOS" (VI); "LA  ESPOSA   CANTORA"</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;SERIE "PUROS CUENTOS" &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Nueve Mil Setencientos Kilòmetros a Travès de la India&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Parte IV:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:130%;color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;"LA ESPOSA CANTORA"&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:130%;color:#663366;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:130%;color:#663366;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:130%;color:#663366;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por unos instantes las agudas voces de los niños vendedores ofreciendo “chai” caliente, inundaron el ambiente caluroso y cerrado, mientras los descalzos pequeñuelos se abrían paso entre los atestados pasillos del vagón, portando en sus pequeñas manitas sus rústicos termos de lata con carbones ardientes en su base. Con su presencia, los niños entraron en competencia con el sonido elevado de las risas de aquel grupo de pasajeros, que desde la estación central de trenes, más de diez horas atrás, en Nueva Delhi, sus seis o siete integrantes no habían parado de charlar y reír.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__Ajá, entonces conteste a mi pregunta, dígame, usted que es tan inteligente, pues supongo que debe serlo, o de otra forma no viniera ahora de estudiar en una Universidad europea… ¿no es así?, le dijo aquel hombre, medio en serio medio en broma, retándolo sanamente.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;__ ¿Quiere chai?, ¿le sirvo una taza de chai?, se escuchó de nuevo la voz infantil, dirigiéndose directamente y con insistencia al viajero.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;__ ¿Chai?, se escuchó preguntar a aquel hombre, mientras con curiosidad intentaba mirar hacia el interior de aquel vetusto tarro, hecho de lata humeante y ennegrecida, que el pequeño vendedor colgaba de uno de sus hombros.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;__ Es té, mi amigo, té caliente y muy sabroso… le explicó uno de aquellos hombres que formaba parte de la rueda que se había formado en torno asiento donde iba el viajero.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;__ ¿Qué me preguntaba usted hace unos momentos? Repítame lo que me hablaba, dijo el viajero, mientras le entregaba al niño un diminuto y maltrecho billete azul de 1 rupi.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;__ Mi amigo Pakrash le decía que usted tiene cara de persona inteligente, contestó uno de los hombres del grupo, rompiendo su breve silencio, mientras aguzaba su mirada con cierta picardía.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;__ Bueno, si yo realmente fuera inteligente quizá no estuviera acá en este momento, viajando en esta incomodidad de los vagones de clase económica, respondió en tono irónico el viajero. Supongo que al menos, si mi cociente intelectual fuese un poquito más elevado, tendría mayor habilidad para conseguir un poco más de dinero, y entonces yo ahorita estuviera viajando cómodamente en los vagones de adelante, en clase A, dijo el viajero.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;__Sí, pero entonces no nos hubiera conocido a nosotros, y no se estaría divirtiendo ni la mitad…respondió de inmediato otro de los conferenciantes, que estaba sentado justo en el centro del largo sillón que quedaba justo en frente del sillón donde venía el viajero.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;__ ¡Bueno, bueno, no ha respondido usted mi pregunta!, irrumpió de nuevo Pakrash, intentando así retomar el curso inicial de aquella conversación colectiva, que a ratos se tornaba un tanto caótica, con más de media docena de gentes entusiasmadas hablando al mismo tiempo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;__ Mire, francamente no se me ocurre una respuesta concreta… se escuchó rumiar al viajero, como si no quisiera dar su brazo a torcer.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;__ Tal vez usted necesite otros mil kilómetros de recorrido en este tren…a lo mejor cuando estemos ya cerca de Madrás, dentro de dos días a usted ya se le habrá ocurrido una posible respuesta a mi pregunta…dijo Pakrash, desatando nuevas risas en el grupo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;__ Vamos a ver, repítame de nuevo el asunto, quizá esta taza de chai me ilumina el cerebro, respondió el viajero, mientras hacia gestos de brindis levantado su pequeño vaso.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;__ Ok, ya ve, no todo se aprende en la universidad…aquí le va de nuevo la pregunta, dijo el hombre, alzando la voz para intentar ahogar el sonido de un estridente chirrido de ruedas, que en ese preciso momento intentaban frenar el mastodonte metálico, ante la proximidad de una nueva y pequeña estación.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;__ El viajero inclinó levemente su cabeza para escuchar mejor la pregunta que le formulaba otra vez su nuevo amigo Pakrash, y luego de unos segundos de silencio reflexivo dijo: “No, no tengo idea como puedo hacer saber eso en tales condiciones…si se supone que no contrato a ningún espía, tampoco cuento con información de ningún amigo, vecino, ni tengo ninguna evidencia que delate la infidelidad de mi hipotética esposa…ni tampoco la escucho pronunciar a ella el nombre de su supuesto amante mientras duerme…y tampoco ella tiene interés en confesarme nada…uhmm… francamente, no tengo idea…”, dijo el viajero.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;__ Hombre, eso está muy fácil. Le voy a dar una pequeña pista, se escuchó decir a Pakrash, conteniendo la risa mientras miraba directo al rostro del viajero.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;__ ¿Qué pasaría si cada tarde al nomás llegar su esposa a casa, usted le pidiera que le entonara alguna estrofa de alguna canción que ella se supiera?, inquirió Pakrash, mientras reía con la mirada.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;__ ¿Y eso qué tiene que ver? ¿Para qué me serviría oírla a ella cantar todas las tardes al llegar a casa?, respondió de inmediato el viajero, un poco intrigado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Al escuchar aquella reacción de parte del viajero, el pequeño grupo de hombres se soltó en risas. Se miraban entre ellos y se reían sin poder disimular, mientras la gente a su alrededor hacía esfuerzos por acomodarse e intentar dormir un rato en aquel atestado vagón. Eran casi las doce de la noche, y desde horas tempranas en la mañana aquel grupo no cesaba de hablar y reír. Habían transcurrido más de 15 horas desde que salieron de Nueva Delhi y llevaban mucho tiempo en puro parloteo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;__ ¡Vamos Phalevi, cuéntale de una vez aquí al amigo!, se escuchó decir a Prakash, mientras movía su cabeza con ese leve bamboleo tan característico de mucha gente en la India.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;__ Durante una época mi mujer me engañaba, pero pronto encontré la manera directa y segura de asegurarme de su infidelidad, se escuchó decir a Phalevi, con toda la seriedad del mundo. Su confesión no reflejaba vergüenza alguna.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;__ ¿Y, qué paso? ¿Cómo comprobó usted su sospecha?, alcanzó a preguntar el viajero, empleando el mismo tono solemne de su nuevo amigo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;__ Tiempo atrás mi mejor amigo me había recomendado que cada vez que yo sospechara que mi mujer había estado con otro hombre, que al nomás llegar ella a casa la pusiera a tararear alguna estrofa…usted sabe, una partecita de esas pegajosas canciones cursis que todos los días escuchamos en la radio…dijo Phalevi, bajando ostensiblemente la voz.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;__ ¿Y?, inquirió el viajero, con un tono de voz que denotaba impaciencia.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;__ Bueno, me costó decidirme por la prueba, hasta que una tarde de tantas le pedí a ella que lo hiciera…ella muy extrañada por la petición accedió, y justo, casi sin proponérmelo, logré lo que buscaba… dijo aquel hombre, mientras el grupo hacía evidentes esfuerzos por contener la risa.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;__ ¿Y que buscaba usted?, preguntó a secas el viajero.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;__ ¡La prueba definitiva! Aquella tarde la voz de mi mujer sonaba diferente…usted sabe, sonaba algo áspera…contestó Phalevi.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;__ Sigo sin entender nada. ¿Qué tiene eso que ver con la supuesta infidelidad de su esposa?, dijo el viajero.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;__ Muy sencillo. Ya mi amigo, el acupunturista, me había explicado antes, que en el cuerpo humano existe una polaridad entre la laringe y los órganos genitales. El me había explicado que muchas mujeres experimentan cierta irritación en la laringe, particularmente pocas horas después de haber tenido relaciones sexuales…bueno, y muchas también al terminar su fase menopáusica, y por ello, él me recomendaba que estuviera atento a los cambios de voz en ella, dijo Phalevi.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;__ ¡Caramba¡, nunca me imaginé tal relación…se escuchó decir al viajero, mostrando asombro.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;__ Haber Phalevi, dile aquí al amigo cuál es la raíz etimológica de la palabra “voz”, se escuchó de pronto decir a Prakash, mirando hacia su amigo, sentado a la par.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;__ La palabra “voz”, al menos en el antiguo hebreo, se escribe Yediah, que viene de la raíz etimológica Yadah, que significa “conocer”…respondió de inmediato Phalevi.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;__ Y sabe usted, amigo mío, ¿Cuál es la palabra hebrea que utiliza la biblia para referirse a las relaciones sexuales?, preguntó Prakash al viajero.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;__ No, no lo sé, respondió él de inmediato.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;__ Yadah, para referirse al coito la biblia utiliza la misma palabra que se emplea para señalar la garganta…respondió Phalevi, mientras el pequeño grupo de burócratas soltaba una sonora carcajada.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;__ Sssshhhh, por favor, guarden silencio, la gente aquí quiere dormir…mañana tendrán todo el día para seguir con sus bromas…dijo en voz alta aquel inspector, que visiblemente molesto se había acercado a esa ruidosa sección del vagón, y sin pensarlo dos veces bajó abruptamente el interruptor, dejando a los bullangueros viajeros sumidos en la penumbra de la noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;Fin/&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;strong&gt;Sergio Barrios E.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:130%;color:#663366;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:130%;color:#663366;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5385405390333928421-4709627779018334893?l=kultur-tulum.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kultur-tulum.blogspot.com/feeds/4709627779018334893/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5385405390333928421&amp;postID=4709627779018334893' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5385405390333928421/posts/default/4709627779018334893'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5385405390333928421/posts/default/4709627779018334893'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kultur-tulum.blogspot.com/2010/01/serie-puros-cuentos-vi-la-esposa.html' title='SERIE &quot;PUROS  CUENTOS&quot; (VI); &quot;LA  ESPOSA   CANTORA&quot;'/><author><name>Kultur</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10944682605454182837</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5385405390333928421.post-6282001588555920588</id><published>2009-12-22T09:42:00.000-08:00</published><updated>2009-12-23T10:53:37.471-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fiesta de Ganesh / Ninos en calle de Nueva Delhi'/><title type='text'>SERIE PUROS CUENTOS- V-  ESTACION  CENTRAL</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;Nueve Mil setecientos Kilòmetros a travès de la India&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;strong&gt;SERIE PUROS CUENTOS - &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;strong&gt;Parte V &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#993300;"&gt;"Estacion Central"&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_0IMzM1tsWtI/SzEGDWoAxvI/AAAAAAAAABc/KhUOdYtId1c/s1600-h/Delhi-Fiesta+Popular-.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5418118481386194674" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 494px; CURSOR: hand; HEIGHT: 287px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_0IMzM1tsWtI/SzEGDWoAxvI/AAAAAAAAABc/KhUOdYtId1c/s320/Delhi-Fiesta+Popular-.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;Niños en Fiesta Anual de Ganesh- Calles de Nueva Delhi&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;"Estacion Central"&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Por Sergio Barrios Escalante&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Estación Central”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con dificultad el viajero se fue abriendo paso entre la muchedumbre aglomerada aquella mañana entre las numerosas filas desordenadas, en el interior de aquel inmenso salón repleto de ventanillas. Pasaban los minutos y las filas cada vez se diluían más sin llegar a disiparse del todo, entrecruzándose como si fuesen enormes y ondulantes serpientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El calor y el murmullo de centenares de voces redoblaban el ambiente denso. Al percatarse que las filas no avanzaban el viajero decidió abrirse paso hacia delante hasta conseguir llegar frente al encargado de la ventanilla que a él le interesaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Se nos cayó el sistema. No venderemos boletos hasta dentro de unas tres o cuatro horas. Será mejor que regrese por la tarde, fue la respuesta que brindó aquel hombre sentado detrás del vidrio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin decir una palabra, el viajero se detuvo en silencio por unos instantes, haciendo girar su mirada en un ángulo completo de 180 grados, mientras se secaba el sudor de la frente. Vio entonces como algunas mujeres y niños esperaban sentados en el piso, pese a lo incómodo pues este se encontraba mojado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese detalle le llamó la atención al viajero por lo que preguntó al respecto a un hombre que tenía cerca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__Desde hace un tiempo lo mantienen así desde muy temprano en la mañana, para evitar que la gente se siente o acueste allí, respondió aquel hombre, mientras se limpiaba sus bigotes negros con la punta de la lengua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¿Cuál es el problema que la gente lo haga?, se escuchó preguntar de nuevo al viajero, mientras arqueaba sus cejas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Hasta hace poco tiempo muchos viajeros, especialmente los sadus y otro tipo de nómadas, solos o en grupos pequeños y grandes, acostumbraban a pernoctar durante mucho tiempo en las estaciones de trenes, respondió el hombre, mientras terminaba de devorar un trozo de pan relleno con carne de gallina. Pero, en los últimos años, prosiguió diciendo, el gobierno ya no permite eso en muchas estaciones del país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¿Qué tanto tiempo duraba esa gente en estos sitios?, inquirió el viajero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ A veces pasaban meses o hasta años, respondió lacónicamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¡No le creo! contestó de inmediato el viajero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Pregunte entonces a otra gente… a cualquiera de los que están aquí y le va a decir lo mismo, respondió el hombre, en un tono entre amable y displicente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¿Y dónde pernocta ahora toda esa gente?, se escuchó decir al viajero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Bueno, aquí en la New Delhi Railway Station los nómadas se quedan a vivir algún tiempo en la parte de atrás de este edificio administrativo, cerca de los andenes donde se toman los trenes, respondió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¿Cómo es posible que esta gente se quede por años viviendo en una estación de paso?, volvió el viajero a insistir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Lo que sucede es que algunos lo hacen por razones religiosas…van visitando distintos lugares de peregrinación religiosa y no tienen mucha prisa en llegar. Otros son hombres o mujeres ancianos, o gente adulta que viaja con toda su numerosa prole, y se quedan sin dinero antes de llegar a su destino, y no pueden continuar ni tampoco regresar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¿Y cómo hacen para sobrevivir? ¿Cómo se alimentan?, preguntó el viajero, pensando simultáneamente en salir de inmediato para constatar aquello con sus propios ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Piden…simplemente piden limosna en las calles…respondió el hindú.&lt;br /&gt;  &lt;br /&gt;Al escuchar estas explicaciones el viajero se despidió rápidamente de su interlocutor ocasional y decidió salir de aquellas oficinas para ir a echar un vistazo a la parte externa, donde se abordan los trenes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego de caminar a través de largas pasarelas de metal y acero, construidas a considerable altura y repletas de ríos de gente en sus largos corredores, entre empellones, todo tipo de olores y aromas humanos y no humanos, y escuchando distinto tipo de dialectos regionales que salía de entre los murmullos, finalmente el viajero llegó hasta la parte baja, descendiendo por unas gradas que daban acceso directo a los andenes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A parte de los miles de niños, mujeres, hombres de todas las edades y condiciones que estaban aglomerados en los largos pasillos de concreto, algunos en aparente espera de abordaje otros no se sabía muy bien…sentados en esa particular posición que sólo a ellos les parece cómoda, y otros acostados o de pie, al viajero de inmediato le llamó la atención un par de trenes que en ese momento estaban recibiendo y acomodando pasajeros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo sorprendió la notoria modernidad de esas gigantescas bestias metálicas. No eran ultra-modernos como los trenes que hay en Europa, pero tampoco eran las vetustas tortugas de hierros ennegrecidos que desde niño el viajero había observado en la televisión, los periódicos y en el cine.  Las moles que tenía frente a sus ojos tampoco llevaban a miles de pasajeros sentados en el techo. Antes bien, descubrió que en la parte superior de aquellas móviles moles de acero había toda una enmarañada red de cables de alta tensión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¿Son eléctricas esas locomotoras?, preguntó en voz alta el viajero a un empleado, una especie de supervisor, que momentáneamente había descendido del interior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Así es, asintió lacónicamente aquel hombre, mientras se componía con dorso de su mano el gorro de su uniforme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Estas máquinas no parecen tener mucho uso. ¿No es así?, se escuchó preguntar de nuevo el viajero.&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;__ Esto recién ha sido modernizado, se escuchó responder al supervisor. Por extensión en kilómetros, la red ferroviaria de la India es la más cuarta más grande del mundo… respondió aquel hombre, mientras se subía rápidamente a uno de los vagones de aquel tren, que en ese preciso instante comenzaba a desperezarse suave y silenciosamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras tanto, el bullicio continuaba en aquel sitio. Las pasarelas y los pasillos de abajo, en el andén, continuaban vomitando gente oriunda de todos los rincones del país. Entre maletas, cajas de cartón, animales amarrados, muebles de todo tipo y gente durmiendo o sentada en el piso, el viajero caminó de nuevo buscando la salida, mientras las pupilas de sus ojos se inundaban con imágenes de niños, muchos niños, miles de niños flaquitos, gorditos, muy morenitos, poco morenitos…todos con inmensos ojos negros y profundos, cuyo brillo y lucidez parecía taladrar todo lo que observaban a su alrededor. Un inmenso ejército de pequeñas criaturas… solas o acompañadas de sus padres, parientes, o quizá de sus patrones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;- - - - - - - - - - -&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5385405390333928421-6282001588555920588?l=kultur-tulum.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kultur-tulum.blogspot.com/feeds/6282001588555920588/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5385405390333928421&amp;postID=6282001588555920588' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5385405390333928421/posts/default/6282001588555920588'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5385405390333928421/posts/default/6282001588555920588'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kultur-tulum.blogspot.com/2009/12/serie-puros-cuentos-v-estacion-central.html' title='SERIE PUROS CUENTOS- V-  ESTACION  CENTRAL'/><author><name>Kultur</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10944682605454182837</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_0IMzM1tsWtI/SzEGDWoAxvI/AAAAAAAAABc/KhUOdYtId1c/s72-c/Delhi-Fiesta+Popular-.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5385405390333928421.post-4897672089028389086</id><published>2009-11-21T14:23:00.000-08:00</published><updated>2009-11-21T14:46:18.982-08:00</updated><title type='text'>Serie Puros Cuentos: Parte IV:  EN  SONIPAT  NO  TODO  LO  QUE  BRILLA  ES  ORO"</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_0IMzM1tsWtI/Swhp9ADU3HI/AAAAAAAAABM/qrzwVBgdXkU/s1600/U-+DELHI.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5406687849365167218" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 498px; CURSOR: hand; HEIGHT: 243px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_0IMzM1tsWtI/Swhp9ADU3HI/AAAAAAAAABM/qrzwVBgdXkU/s320/U-+DELHI.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt; Universidad de Delhi&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;Narrativa Breve: &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;"Nueve Mil setecientos sesenta kilòmetros a travès de la India"&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;Serie Puros Cuentos: &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;Parte IV: &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;"EN SONIPAT NO TODO LO QUE BRILLA ES ORO"&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;“En Sonipat No todo lo que brilla es oro”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La charla con el Dr. Mojumbra, profesor de filosofía en la Universidad de Delhi fue bastante amena y cordial, a pesar de que esa mañana en particular él estaba un tanto presionado con el tiempo, pues lo esperaban sus alumnos para la realización de un examen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, no apresuró la charla y más bien percibí que realmente  él se sentía complacido de que alguien viniera desde el otro lado del mundo sólo para entrevistarlo. Faltando pocos minutos para dar por concluido aquel encuentro, me propuso que le buscara de nuevo en cuanto yo regresara de mi viaje hacia el sur, a Madrás, pues según me dijo, deseaba darme los contactos de varios monjes tibetanos amigos suyos, que vivían en el Estado de Himachal Pradesh.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poco tiempo después de haberme despedido de Mojumbra, todavía tuve tiempo de dar una vuelta por corredores y pasillos de diferentes escuelas y facultades, preparándome para la siguiente cita previamente concertada para ese mismo día, la cual estaba prevista para realizarse poco después de las 12 pm., no para hablar de filosofía hindú, sino más bien, el tema con este otro profesor, ahora de la Facultad de Economía, sería sobre sus experiencias con los programas de reducción de la pobreza, como miembro de una coalición de organizaciones no-gubernamentales que laboraban en algunas zonas deprimidas del centro de la India.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las dos citas salieron como las tenía planificada, y antes de las dos de la tarde estaba listo ya para abandonar la universidad, no sin antes intercambiar algunas palabras con estudiantes que charlaban en pasillos, y tomarles fotos, tanto a los que vestían a la usanza tradicional (especialmente mujeres con sus saris), como a aquellos estudiantes de ambos sexos que en una considerable cantidad, vestían jeans y chaquetas a la usanza “moderna”, es decir, a lo Occidental.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salí entonces de la universidad y de inmediato me dirigí hacia la ISBT, siglas de lo que era la terminal de buses que van hacia la ciudad de Sonipat, en el Estado de Haryana, al norte de Delhi, donde iba a buscar a alguien con quien en efecto no tenía cita acordada de previo, por lo que corría cierto riesgo de no encontrar a la persona o de que no me recibiera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sonipat no está muy lejos, quizá no más de 70 kilómetros al norte de Delhi, pero debía apresurarme, pues deseaba regresar esa misma tarde a mi hotel en Connaught Place.  Con mucha fortuna y extrañamente, logré tomar un bus semi-vacío que iba saliendo para allá, y a eso de las 4:30 pm ya estaba entrando a la pequeña ciudad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuanto llegué a la estación de buses busqué la solapa interior de la portada del libro que llevaba en mi pequeña mochila, donde aparecía un pequeño esquema a manera de mapa sencillo, el cual daba indicaciones de la ruta para llegar hasta el área rural donde estaba situado el ashram (monasterio) del profesor Goel, el mismo autor del libro que yo había comprado en Londres, y a quien deseaba entrevistar sobre su estudio filosófico-neuro-fisiológico de las prácticas específicas de meditación, y lo segundo, era que necesitaba información sobre la forma más sencilla de llegar a Prasanthi Nilayam, el mega-monasterio donde vive el super famoso gurú Sai Baba (un “brujo” o “mago negro”, me dijo una señora vendedora de frutas que conocí en un mercado de Delhi, que casi me regañó cuando le pregunté por el famoso personaje). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ En Europa y en los Estados Unidos lo quieren  y veneran mucho…, le dije a la señora.&lt;br /&gt;__ Eso es porque no viven aquí, en el extranjero no lo conocen….me contestó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego fui descubriendo que conforme me acercaba a las regiones del sur de la India, en las àreas mas cercanas a la zona donde vive este famoso gurù, las opiniones de la gente comùn son màs positivas y benèvolas, incluyendo entre alguna gente entrevistada en la calle, la de “Dios” o su representante en la tierra, y expresiones parecidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cosa es que aquella tarde muy rápidamente se me acercó un muchacho con su rickshaw o moto-taxi, y al verme de pie bajo el sol estudiando aquel pequeño mapa, me preguntó el lugar que buscaba, y al decirle el nombre del ashram de inmediato dijo conocerlo. Salimos entonces de la pequeña ciudad y atravesamos unos cinco o quizá siete kilómetros por un muy maltrecho camino lleno de lodo, hoyos y charcos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Avanzamos una media hora y por ciertos tramos fuimos con cierta lentitud, a fin de evitar quedarnos en medio de una laguneta, hasta que finalmente se detuvo justo en frente de lo que parecía el portón de una gran finca algo rústica. Acordé con el conductor de la moto-taxi de que me esperara, pues no tardaría más de una hora (saldría de allí antes de las seis de la tarde), y apenas estaba bajándome del vehículo enlodado cuando un hombre de aspecto adusto, de baja estatura y complexión física algo fornida, quizá de unos 59 años, estaba de pie en la puerta del monasterio, observando la escena del muchacho del rickshaw y del extranjero conversando y a la vez bajando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquel hombre más que de filósofo tenía el aspecto de patrón de finca. Lo saludé con deferencia en cuanto me hube acercado a él lo suficiente, más no le tendí la mano pues en India no mucha gente acostumbra a saludar con ese gesto occidental. Me presenté rápidamente y le dije que había leído su libro en inglés (lo llevaba dentro de mi pequeño bolso pero no se lo mostré), y él apenas si se inmuto.&lt;br /&gt;__ ¿Qué quiere?, fue toda su reacción en forma de una pregunta seca que más parecía un rocketazo.&lt;br /&gt;__ Necesito entrevistarlo acerca de su libro sobre la meditaciòn y el tercer ojo, le contesté, mirándolo fijamente.&lt;br /&gt;__ En este momento no puedo atenderlo. Tendrá que esperarme hasta las seis de la tarde.&lt;br /&gt;__ Esa es una hora muy inconveniente para mí. Debo de regresar a Delhi antes de que anochezca, le contesté.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquel hombre ya no contestó nada. Simplemente dio la media vuelta, se alejó de mi unos cuantos pasos y haciendo señas con una mano, le dio instrucciones a un hombre de edad bastante avanzada que parecía estar allí realizando labores de jardinería.  De inmediato el jardinero o mozo se acercó a mí y en un inglés bastante ininteligible, me dijo que lo siguiera, que me iba a mostrar las oficinas de adentro donde me iba a atender una secretaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin muchas ganas de hacerlo, decidí entrar y seguir al hombre aquel. En unos cuantos instantes estaba frente a unas oficinas modestas pero decentes, construidas de concreto, muy limpias y bien pintadas. Entré y de inmediato pude observar a una mujer algo gordita con su tradicional sari, pero con una expresión facial todavía mucho más seria y adusta que el mismo Goel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No estuve allí más de quince minutos. Aquella mujer no estaba en condiciones de explicarme nada, y a cambio me dio un puñado de papeles, folletos y formularios de la enorme cantidad de requisitos que allí pedían para poder ingresar como huésped del monasterio (número de seguro social en el país de origen, información sobre seguros de vida, profesión y lugar de trabajo, salario, tarjetas de crèdito, etc, etc.). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensè entonces para mis adentros, que donde quiera que el dinero llega todo lo prostituye.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con buenos modales pero con la paciencia algo ya erosionada, hice los papeles a un lado y le expliqué entonces a aquella mujer que yo no tenía interés en alojarme en ese monasterio. Le dije que sólo quería entrevistar al señor Goel y necesitaba información sobre Prasanthi Nilayam en Madrás. Con evidente mal humor, la mujer recogió de nuevo los formularios que me había dado momentos antes, y de mala gana me dijo que llamaría a una estudiante alemana residente en el lugar, para que ella me diera toda la información sobre el ashram de Baba, expresión que ella usó sin utilizar el Sai.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya no quise esperar un segundo más en aquel lugar. Sin despedirme ni hablar con ninguna alumna o huésped, me retiré de inmediato saliendo en busca del muchacho de la moto-taxi, quien impaciente observaba con insistencia su reloj. La tarde estaba muriendo aceleradamente y yo debía apresurarme a regresar a Sonipat, para tomar el último bus de la siete de la noche y regresar cuanto antes a Delhi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando iba ya tranquilo en el bus hacia Delhi, recordaba lo que alguna vez un amigo me había dicho respecto a ciertos autores de libros cuando están con vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“A algunos de ellos es mejor conocerlos sólo a través de su literatura…”, me decía él. Y luego me decía a mi mismo, mientras observaba la tapa del libro que llevaba en mi bolso; “no todo lo que brilla es oro”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fin /&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt; &lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt; &lt;/p&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5385405390333928421-4897672089028389086?l=kultur-tulum.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kultur-tulum.blogspot.com/feeds/4897672089028389086/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5385405390333928421&amp;postID=4897672089028389086' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5385405390333928421/posts/default/4897672089028389086'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5385405390333928421/posts/default/4897672089028389086'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kultur-tulum.blogspot.com/2009/11/serie-puros-cuentos-parte-iv-en-sonipat.html' title='Serie Puros Cuentos: Parte IV:  EN  SONIPAT  NO  TODO  LO  QUE  BRILLA  ES  ORO&quot;'/><author><name>Kultur</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10944682605454182837</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_0IMzM1tsWtI/Swhp9ADU3HI/AAAAAAAAABM/qrzwVBgdXkU/s72-c/U-+DELHI.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5385405390333928421.post-5593289024440868828</id><published>2009-10-27T12:55:00.000-07:00</published><updated>2009-10-27T13:05:56.340-07:00</updated><title type='text'>9, 760  kILÌOMETROS  A  TRAVES  DE  LA  INDIA -  Serie :  Puros Cuentos (Parte  III)</title><content type='html'>&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5397372137107188978" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 339px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_0IMzM1tsWtI/SudRXLjdbPI/AAAAAAAAABE/7WJCDiUfylg/s320/Foto+Delhi++1.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;NUEVE MIL SETECIENTOS SESENTA KILÒMETROS A TRAVÈS DE LA INDIA&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;SERIE "PUROS CUENTOS"&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;Parte III&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Connaught Place&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;De la Serie “PUROS CUENTOS”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Nueve Mil setecientos kilómetros a través de la India”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Parte III)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;CONNAUGHT PLACE&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__Bajando aquí las gradas, a través del sub-way, llegamos rápido al otro lado de la autopista, allí donde está la otra librería con el tipo de libros que usted anda buscando…dijo la mujer, mientras miraba de reojo al hombre que la acompañaba, un tipo alto, delgado, de tez morena clara y de aspecto algo lúgubre, que no hablaba nada de inglés y además, no infundía mucha confianza en aquel viajero que escuchaba con cierta incómoda amabilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego de decir esas palabras, aquella mujer de baja estatura, complexión algo fuerte, vestida con el tradicional sari de las mujeres hindúes, señaló hacia la entrada de aquel subterráneo pasadizo urbano, que su parte externa y superior soportaba el paso y el peso de un abundante tráfico vehicular que circulaba a gran velocidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando el viajero puso atención por vez primera a la boca oscura que conducía hacia las entrañas del pasadizo, sintió un leve escalofrío que le recorrió la espalda, y de súbito captó las verdaderas intenciones de aquella extraña pareja que minutos antes había conocido en la puerta principal de la oficina central de correos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mujer insistió un par de veces más, pero al darse cuenta que el viajero sospechaba algún atraco, disimuló su interés cambiando de tema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__Bueno, está bien. Nos gustaría conocer tu hotel. ¿Está muy lejos de aquí?, preguntó ella, mientras el hombre que la acompañaba se alejaba un par de pasos, en una actitud que denotaba nerviosismo, impaciencia y algo de malestar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Solamente en ese instante el viajero pudo percatarse de que en realidad se encontraban de pie sobre la acera, a muy pocos paso justo en frente de la puerta principal de su hotel, la cual reconoció de inmediato por las empinadas gradas que debían subirse para poder ingresar a través del segundo piso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__Está muy lejos de aquí. Será mejor que regresemos a la oficina de correos, pues quiero comprar otras postales, se escuchó decir al viajero, mientras con disimulo observaba de reojo el rótulo de gas neón que colgaba arriba sobre sus cabezas, y que en grandes letras color azul y fondo blanco anunciaban el nombre; Hotel Bright.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muy pronto, el viajero pudo finalmente deshacerse de aquella pareja, no sin antes dar gracias nuevamente al tipo de sueños como el que apenas horas antes había tenido, pues siempre le habían servido de advertencias ante peligros por ocurrir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A eso del mediodía, el viajero había explorado una gran parte de la extensa zona de Connaught Place, con su abundante cantidad de ambientes formados por numerosos bloques de edificios construidos y situados en forma de media luna, como un enorme coliseo con círculos concéntricos que terminan en un punto central. Cada “anillo” o sección por decirlo de alguna manera, es considerado y llamado “bloque”, y se diferencia de los demás por estar marcado con una letra específica del alfabeto castellano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta área empezó a ser construida durante los años treinta del siglo pasado, y en época dorada fue considerada como la zona comercial, de servicios y diversión más moderna de Delhi, donde gente de clase media alta y baja se juntaba a comprar un auto, comer un helado, ver la más reciente película de Bollywood, o simplemente a comer comida chatarra de una famosa cadena mundial de restaurantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego de librarse de un molesto conductor de un triciclo transportador de pasajeros, que había perseguido al viajero por más de un cuarto de hora, siguiéndolo por varias cuadras consecutivas e invitándolo infructuosamente a subirse, el visitante paró en seco y le dijo a aquel insistente trabajador; “Nei, nei, nei, nei”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¿Por qué no?, insistió el hombre.&lt;br /&gt;__ Porque no voy a ningún lado en este momento, contestó el viajero.&lt;br /&gt;__ No importa, yo lo quiero llevar, dijo aquel tenaz hindú.&lt;br /&gt;__ ¿Pero a dónde me va a llevar?, Yo ahorita no quiero salir de aquí, volvió a decir el viajero.&lt;br /&gt;__ No importa. Yo lo llevo, insistió el hombre, apresurando la velocidad de su triciclo que se desplazaba a muy corta distancia del cliente potencial.&lt;br /&gt;__ Nei, nei, nei, nei, nei. ¿No sabe lo que significa nei?, dijo el viajero, deteniendo en seco nuevamente su rápido caminar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por fin el viajero encontró un pequeño parqueo atestado con vehículos y se metió entre los autos, de tal forma que el hombre del triciclo ya no pudo seguirlo. Una hora después buscó un rickshaw, que es una especie moto-taxi, con el cual se dirigió a toda velocidad hacia la universidad de Delhi, en un sector muy alejado de donde estaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como un bólido la moto-taxi se desplazó por entre centenares de carros, motos, autobuses y otros rickshaws, hasta que media hora después, cuando faltaban pocas cuadras para llegar a la universidad, un molesto atasco vehicular los detuvo en un cruce de avenidas. Durante varios minutos el tránsito vehicular por aquel lugar se desplazaba a vuelta de rueda, hasta que finalmente la moto-taxi que llevaba al viajero se acercó hasta el punto crítico donde estaba el obstáculo, y para su asombro, descubrió que se trataba de un enorme búfalo de piel muy oscura y enormes ojos negros y brillantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cuadrúpedo aquel estaba echado justamente en el centro donde convergían las cuatro calles anchas. Con una enorme indiferencia observaba aquél caótico tránsito, que por diversos flancos le pasaba rozando el cuerpo. Al parecer, ni el elevado volumen de las bocinas y ni la estridente música de pop hindú que escupían los autobuses que pasaban por allí, parecían molestarle a aquel animal enemigo declarado de la modernidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parte IV: La universidad de Delhi y la búsqueda del profesor Goel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5385405390333928421-5593289024440868828?l=kultur-tulum.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kultur-tulum.blogspot.com/feeds/5593289024440868828/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5385405390333928421&amp;postID=5593289024440868828' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5385405390333928421/posts/default/5593289024440868828'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5385405390333928421/posts/default/5593289024440868828'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kultur-tulum.blogspot.com/2009/10/nueve-mil-setencientos-sesenta.html' title='9, 760  kILÌOMETROS  A  TRAVES  DE  LA  INDIA -  Serie :  Puros Cuentos (Parte  III)'/><author><name>Kultur</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10944682605454182837</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_0IMzM1tsWtI/SudRXLjdbPI/AAAAAAAAABE/7WJCDiUfylg/s72-c/Foto+Delhi++1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5385405390333928421.post-7349288445340234703</id><published>2009-09-23T17:18:00.000-07:00</published><updated>2009-09-23T17:30:26.472-07:00</updated><title type='text'>9,760 Kilòmetros  a  travès de la India (Parte II) "Sueños premonitorios en el Hotel  Bright"</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;El Parlamento Nacional&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_0IMzM1tsWtI/Srq8itb-3SI/AAAAAAAAAA8/Boc2T1dcJDU/s1600-h/Delhi++2.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5384823608973384994" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 348px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_0IMzM1tsWtI/Srq8itb-3SI/AAAAAAAAAA8/Boc2T1dcJDU/s320/Delhi++2.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;Universidad de Nueva Delhi&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;9,760 Kilòmetros a travès de la India &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;(Parte II)&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;"Sueños premonitorios en el Hotel Bright" &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;“Sueños premonitorios en el Hotel Bright”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__Cuesta solamente trescientos rupis la noche, dijo el encargado, un hombre de mediana edad, tez oscura y de enormes ojos negros, más oscuros que la bóveda espacial huérfana de estrellas aquella noche.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;__ ¿Es lo menos?, contestó el viajero, arqueando las cejas y pausando con claridad lo mejor que podía su inglés, para que aquella conversación fluyera sin problemas de entendimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__Son apenas diez dólares… tome en cuenta que estamos en Connaught place, este es el centro de Delhi, un área muy bonita tal y como usted podrá ver mañana en la mañana, contestó el encargado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__Uhmm, ajá, se escuchó carraspear al viajero, que en aquellos instantes lo único que deseaba era tirarse en alguna cama para descansar, y por ello, no deseaba continuar regateando. Después de todo, a esas alturas de la madrugada ya había pasado previamente por otros dos hoteles, aprovechando la amable ayuda y la guía del paciente taxista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__Está bien, dijo el viajero, mientras abría el ziper del cangurito que llevaba prendido de su cinturón, sacando un billete.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ ¿Desea ver las habitaciones?, le preguntó el encargado, haciéndose un tanto el disimulado y sin tomar el billete que el huésped acababa de colocar encima del escritorio aquel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__No hay mucho que ver. Su asistente me enseñó ya la única que está libre esta noche, contestó el viajero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__OK, no problem… que tenga feliz descanso, se oyó decir al encargado, al tiempo que entregaba al viajero un par de llaves colgadas de un pequeño y delgado trozo de madera con un número impreso en ambas caras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Sin decir nada el joven taxista se adelantó caminando hasta el fondo del pasillo cargando una de las maletas de su cliente, hasta detenerse justo en frente de la habitación asignada al huésped.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Por un momento los dos hombres se entretuvieron un par de minutos mientras calculadora en mano hacían cuentas, sumando, restando y dividiendo cifras, hasta que finalmente se pusieron de acuerdo en la cantidad de dinero que el taxista habría de recibir en pago por sus servicios brindados durante un par de horas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Rápidamente se despidieron y el viajero de inmediato se encerró en su habitación, sin siquiera quitarse la ropa ni los zapatos, se dejó caer pesadamente sobre aquella ancha y blanda cama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Durante un breve lapso en aquella habitación reinó un silencio casi absoluto, hasta que el ruido de unos nudillos tocando con insistencia a la puerta, despertó al viajero. Sin embargo, el cansancio lo dominó y prefirió hacerse el sordo, cambiando de posición antes de seguir durmiendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Sin embargo, ante la persistencia de los toquidos, los cuales cada vez eran más fuertes, el viajero finalmente decidió levantarse y constatar de una vez por todas de qué o de quién se trataba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Con pereza y como si estuviese borracho aquel hombre se levantó en mitad de la oscuridad de su habitación, y creyendo dirigirse hacia la puerta se topó con una pared. Comprendió entonces que no se encontraba en su dormitorio de Walthamstow, en Londres, y como pudo, abrió los ojos y vio a sus espaldas la cerradura de la puerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Se dirigió hacia allí, quitó el cerrojo, giro la manecilla y entreabrió la puerta. De inmediato sintió un violento empujón que casi lo hace caer al suelo, y al levantar la vista pudo ver a una mujer y un hombre que se dejaban ir encima de él clavándole en cuestión de segundos un cuchillo en el abdomen. En aquellos dramáticos instantes el viajero no supo si caía al suelo o seguía de pie. Por mero instinto se llevó sus manos hacia el estómago, tocándose con angustia la zona de la herida, pero no pudo sentir la humedad de su sangre ni tampoco sintió ningún dolor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    En eso estaba cuando de pronto despertó. Se dio cuenta de que se quejaba con una voz apagada y que su cuerpo estaba bañado en sudor. De inmediato reaccionó y encendió la tenue lucecilla de la diminuta pantalla del reloj digital que llevaba en su muñeca izquierda. Quiso averiguar la hora pero quedó más confundido al ver que el aparatito marcaba las 14 horas PM. Recordó entonces que al salir del aeropuerto horas antes, había olvidado ajustar su reloj a la hora local.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Pasaron algunas horas hasta que la intensa luz que ingresaba al interior de la habitación lo despertó. Calculó entonces que eran aproximadamente las diez de la mañana, por lo que decidió levantarse, quitarse la ropa y meterse a la ducha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Mientras se bañaba iba construyendo mentalmente la agenda del día. Recordó entonces que, de acuerdo al nombre escrito en la portada del libro que venía leyendo durante todo el trayecto en el avión, y que había dejado a la vista en un pequeño escritorio situado a la par de su cama en aquella habitación de hotel, el apellido de la persona a la cual iría a buscar aquella mañana a la universidad de Delhi. Mientras se enjabonaba repasó mentalmente el nombre. “Se llama B.S. Goel”, se dijo así mismo, y recordó que debía señalarle al autor que su libro estaba vendiéndose en librerias londinenses en plena avendida Gower Street, muy cerca del British Museum.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Pensó entonces que luego de dar un breve paseo por los alrededores del hotel, enviaría al extranjero un par de tarjetas, buscaría un café internet y luego se dirigiría hacia la universidad en busca del profesor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Muy poco tiempo después, el viajero se encontraba ya en la puerta exterior de su hotel, indagando con el encargado cuál era la forma más práctica y sencilla de llegar hasta la oficina central de correos.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;__Desde la India las cartas tardan como un mes en llegar hasta América, le advirtió el encargado. Mejor mande un e-mail le aconsejó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__Sí, ya lo imaginaba. Eso es típico de los países tercermundistas, le contestó de inmediato el viajero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__ Tercermundistas todavía…pero no por mucho tiempo más, le espetó de inmediato el encargado, mientras desde el fondo de sus ojos asomaba un chisporroteo de luz en el cual el viajero creyó ver un asomo de orgullo e identidad nacional muy poco disimulado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Luego de agradecerle al encargado sus instrucciones para llegar a pie a la oficina postal del gobierno, se despidió momentáneamente de él. Nuestro viajero de inmediato se incorporó al escaso y ordenado tráfico peatonal que a esas horas de la mañana fluía por el centro de la ciudad. Comenzaba así su primer día en Delhi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5385405390333928421-7349288445340234703?l=kultur-tulum.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kultur-tulum.blogspot.com/feeds/7349288445340234703/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5385405390333928421&amp;postID=7349288445340234703' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5385405390333928421/posts/default/7349288445340234703'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5385405390333928421/posts/default/7349288445340234703'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kultur-tulum.blogspot.com/2009/09/9760-kilometros-traves-de-la-india.html' title='9,760 Kilòmetros  a  travès de la India (Parte II) &quot;Sueños premonitorios en el Hotel  Bright&quot;'/><author><name>Kultur</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10944682605454182837</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_0IMzM1tsWtI/Srq8itb-3SI/AAAAAAAAAA8/Boc2T1dcJDU/s72-c/Delhi++2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5385405390333928421.post-7126856738194466434</id><published>2009-08-21T16:47:00.000-07:00</published><updated>2009-11-10T15:58:52.077-08:00</updated><title type='text'>INDIA:  EL  MOVIMIENTO  PERPETUO  DE  LAS  MASAS    (9,700 kilòmetros  a  travès  de la tierra  de Gandhi) -  Parte  I</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_0IMzM1tsWtI/So811BrvouI/AAAAAAAAAAs/u8JHm0oPWrU/s1600-h/fotos++2.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5372572065577542370" style="DISPLAY: block; 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“desde tu primera visita sabrás si la amas o la odias”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquella noche de septiembre, justo a las 12 en punto, al aterrizar el avión en el aeropuerto Indira Gandhi, en Nueva Delhi, empezó para mí una experiencia que a lo largo de 9,700 kilómetros por tren y autobús, haría al final de la jornada inclinarme por la primera opción, pese a los diversos momentos incómodos vividos en el itinerario, pero que a la hora del balance final pesaron poco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dada la característica sobresaliente de este país (la nación más poblada del planeta después de China), resulta inevitable para cualquier visitante extranjero el no sentirse aturdido por sus múltiples contrastes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enormes cantidades de gente de todas las edades y en todas condiciones (a pie, en bicicleta, en rickshaw, en moto, en carro, taxi y autobús), entrecruzándose por todos lados, a toda hora y por todos los rincones del país. Calles, pueblos, estaciones de tren y de bus, lugares tan diversos atestados de decenas de miles de personas que no cesan de andar de un sitio a otro por toda la geografía del país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tres eran los propósitos específicos que me llevaban a visitar por vez primera aquel subcontinente: completar información para una investigación sobre budismo; visitar universidades y ONGs para conocer programas locales y regionales de combate a la pobreza; y el tercero, escalar la primera fase de ascenso al Everest, hasta el punto conocido como “Campo Base”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estos objetivos hicieron introducirme en un acelerado itinerario que me llevó a los cuatro puntos cardinales del país (Nueva Delhi y Dharamsala en el Norte; Nagpur en el centro; Madrás y Puthapartti en el Sur; Varanasi o Benarés en el Nor-Este; y Katmandú y Nagarkoot, al norte de la frontera india de Sonauli, ya en Nepal).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así fue como “descubrí” Dharamsala, pequeño y excepcional pueblo habitado mayormente por refugiados tibetanos y su líder, el Dalai Lama. Pese a la extrema pobreza del pueblecito, me parece que es uno de los pocos lugares de la India donde la pulcritud de sus calles y casas (y la higiene y presentación personal de sus habitantes), resulta verdaderamente contrastante con lo que puede verse en el resto del país. Sus telas típicas, artesanías, la fisonomía y actitudes de su gente, y los alrededores montañosos que bordean el pueblo, reflejan un asombroso parecido con el altiplano guatemalteco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Memorable fue también haberme encontrado con el decano de la facultad de filosofía de la Universidad de Benares, un indú algo viejo que me dejó perplejo al hablarme con detalles acerca del Popol Vuh, y sus enormes paralelismos con la ancestral filosofía de los antiguos Vedas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro lugar, esta vez en dirección al sur, Puthapartti, a más de 2,500 kilómetros de distancia de Nueva Delhi (situado entre Bombay y Madrás), alberga a “Prasanti Nilayam”, un ashram o monasterio que abarca una extensa área con edificios de apartamentos, un supermercado, enormes comedores con comidas de todo el mundo, una universidad para estudiantes pobres que cobra 0 centavos, un gigantesco hospital ultra-moderno para enfermos de escasos recursos, y un área especial donde construyeron un aeropuerto para los visitantes extranjeros que llegan en avión privado en busca de su gurú o guía espiritual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin lugar a dudas, la convivencia durante una semana entera con Mr. Pillai y su familia, en Nagpur (justo en el centro geográfico de la India), fue una de mis mejores experiencias en muchos sentidos. En su hogar, cada día era especial, pues con muy buen ánimo preparaban una comida típica regional en honor a su visitante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al final de esta brevísima semana, cuando el bus en el que me alejaba de la ciudad comenzó su marcha, pude ver a Mr. Pillai corriendo detrás del vehículo. Llevaba un periódico doblado debajo del brazo. Haciendo señas con un dedo me indicó que leyera aquel diario, y a continuación me lo lanzó por la ventana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si mal no recuerdo, se trataba de un ejemplar del Indian Times (o The Hindustan Times creo), de aquel mismo día sábado. Al hojearlo me encontré una nota donde se hablaba de la visita de un tal centroamericano a la ciudad de Nagpur, y de la firma de un documento de constitución de una asociación cultural indu-centroamericana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mr. Pillai (quien en su juventud había sido amigo y colaborador personal de Indira Gandhi), había cumplido su promesa de días atrás, cuando casi a la fuerza me llevó a visitar a sus amigos de la redacción del diario citado. En Guatemala, mientras tanto, por aquellos días la gente anda alborotada por algo relevante que iba a suceder a fines de diciembre de ese año de 1996.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Justo 24 horas después de mi partida de la India, el mismo avión que tendría que haber abordado pero un cambio inesperado de fechas me lo impidió, chocó de frente mientras despegaba con otro que estaba aterrizando. Los muertos se contaron por centenares. Para mí, la suerte, el destino (o el capricho de la agencia de viajes), me hizo inclinarme por la mejor opción entre las planteadas por Jung respecto a este gran país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sergio Barrios E.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;color:#99ffff;"&gt;(Narrativa personal publicada por vez primera en la Separata “Op. cit.”, de la Revista Este País (Guatemala), en el verano del 2007).&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;color:#99ffff;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;color:#99ffff;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;color:#99ffff;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#993300;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#993300;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5385405390333928421-7126856738194466434?l=kultur-tulum.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kultur-tulum.blogspot.com/feeds/7126856738194466434/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5385405390333928421&amp;postID=7126856738194466434' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5385405390333928421/posts/default/7126856738194466434'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5385405390333928421/posts/default/7126856738194466434'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kultur-tulum.blogspot.com/2009/08/india-el-movimiento-perpetuo-de-las.html' title='INDIA:  EL  MOVIMIENTO  PERPETUO  DE  LAS  MASAS    (9,700 kilòmetros  a  travès  de la tierra  de Gandhi) -  Parte  I'/><author><name>Kultur</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10944682605454182837</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_0IMzM1tsWtI/So811BrvouI/AAAAAAAAAAs/u8JHm0oPWrU/s72-c/fotos++2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5385405390333928421.post-5120332227198434049</id><published>2009-07-21T14:46:00.000-07:00</published><updated>2009-07-21T16:42:58.513-07:00</updated><title type='text'>"PUROS  CUENTOS"</title><content type='html'>&lt;p align="center"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_0IMzM1tsWtI/SmZROOaJ12I/AAAAAAAAAAc/TZ3ZdO5izt0/s1600-h/Img_0002.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5361061711258965858" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 420px; CURSOR: hand; HEIGHT: 249px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_0IMzM1tsWtI/SmZROOaJ12I/AAAAAAAAAAc/TZ3ZdO5izt0/s320/Img_0002.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span 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style="font-family:georgia;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;font-size:130%;"&gt;Nueva Serie de Narrativa Breve&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span 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style="font-family:georgia;font-size:180%;"&gt;&lt;strong&gt;"Puros Cuentos"&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Aquì en este mismo lugar&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Primera narraciòn:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;strong&gt;"9,760 kilòmetros a travès de la India"&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span 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style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5385405390333928421-5120332227198434049?l=kultur-tulum.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kultur-tulum.blogspot.com/feeds/5120332227198434049/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5385405390333928421&amp;postID=5120332227198434049' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5385405390333928421/posts/default/5120332227198434049'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5385405390333928421/posts/default/5120332227198434049'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kultur-tulum.blogspot.com/2009/07/puros-cuentos.html' title='&quot;PUROS  CUENTOS&quot;'/><author><name>Kultur</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10944682605454182837</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_0IMzM1tsWtI/SmZROOaJ12I/AAAAAAAAAAc/TZ3ZdO5izt0/s72-c/Img_0002.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5385405390333928421.post-1351932574399446477</id><published>2008-10-18T14:37:00.000-07:00</published><updated>2009-05-10T18:09:01.123-07:00</updated><title type='text'>OCTUBRE REVOLUCIONARIO</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_0IMzM1tsWtI/SPp0oAhrZTI/AAAAAAAAAAU/TKecM0vOwm4/s1600-h/Poechus+4.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5258643745593320754" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_0IMzM1tsWtI/SPp0oAhrZTI/AAAAAAAAAAU/TKecM0vOwm4/s320/Poechus+4.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_0IMzM1tsWtI/SPpZeMZEz9I/AAAAAAAAAAM/KoCXMqRvP5g/s1600-h/Octubre-+2008.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;Fredy Leonel Valiente (colaborador para la  Ediciòn No. O)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;EDICIÒN No. O&lt;/span&gt; DE KULTUR-TULUM&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;CONMEMORATIVA A LA REVOLUCIÒN GUATEMALTECA DE OCTUBRE DE 1944&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_0IMzM1tsWtI/SPpZeMZEz9I/AAAAAAAAAAM/KoCXMqRvP5g/s1600-h/Octubre-+2008.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5258613890165821394" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 428px; CURSOR: hand; HEIGHT: 252px" height="240" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_0IMzM1tsWtI/SPpZeMZEz9I/AAAAAAAAAAM/KoCXMqRvP5g/s320/Octubre-+2008.jpg" width="346" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:180%;color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;kultur-tulum&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;EDICIÒN&lt;/strong&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;No. O&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;EN CONMEMORACIÒN A LA REVOLUCIÒN DE &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;OCTUBRE DE 1944&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;HOMENAJE PÒSTUMO A:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;OTTO RENÈ CASTILLO&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;OLIVERIO CASTAÑEDA DE LEÒN&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;FRANZ GALICH&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Y A LOS MILES DE&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;HÈROES Y MÀRTIRES&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;QUE SIN PEDIR NADA A CAMBIO OFRENDARON&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;SU SANGRE, SUS VIDAS Y LO MEJOR DE ELLAS PARA QUE HOY NOSOTROS PUDIERAMOS TENER UN MEJOR PRESENTE. &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;EDITORIA&lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;L&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Kultur-Tulum es una raìz que contiene el arco ojival de la luz, porque al hacerse la luz naciò Rembrandt. En esta casa se comparte el pan, el vino, la solidaridad que promovemos no es un fetiche para que se realice en el street tease en funciones diferentes. Nuestra casa es para todos (as) los que tengan sed, hambre y que desde su ser màs ìntimo estèn dispuestos a intercambiar opiniones en las distintas expresiones del arte, la literatura y del pensamiento contemporàneo.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Es la alegrìa del mundo lo que festejaremos, serà un ramillete de flores frescas, como los girasoles de Vicent Van Gogh, cielos acerados de tan azules y limpios.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;El enfoque de la revista Kultur-Tulum es humanìstico sea el àngulo que se escudriñe: filosòfico, religioso, cientìfico, social, psicològico, econòmico, mitològico o històrico. El lema es contra toda aberraciòn que en nombre de la libertad y dignidad del ser humano, como el neoliberalismo pretenda esclavizar los ideales de realizaciòn espiritual y material de la civilizaciòn.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Por favor, no queremos posturas dogmàtica; aunque sabemos que el accidente nuclear de Chernobyl sigue siendo una amenaza latente contra el planeta y la civilizaciòn, y que la locura armamentista continùa en esta realidad multinestable.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Saludamos con esta revista (ediciòn No. O) a Otto Renè Castillo, a Oliverio Castañeda de Leòn y al maestro Franz Galich, este ùltimo intelectual revolucionario que con grupo de entusiastas alemanes venìan trabajando en la promociòn de la cultura centroamericana.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Salud,&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Poechus (Fredy Leonel Valiente).&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;CONTENIDO DE ESTE NUMERO&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;POEMA DEL 20 DE OCTUBRE&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;FRANZ GALICH IN MEMORIAM&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;ESCRITO DE FRANZ GALICH&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;"Desde el centro de la periferia de la periferia: reflexiones de un subalterno letrado"&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;PERFIL DEL POETA FLV &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Lectura de contenido en enlace a continuaciòn&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://kultur-tulum.weblog.net/"&gt;&lt;strong&gt;http://kultur-tulum.weblog.net/&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;a href="http://http//tulum.weblog.net/?attachment_id=141"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;Kultur-Tulum,&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;secciòn cultural&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt; &lt;strong&gt;de la&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;Revista de la Anàlisis de fondo&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;RAF-Tulum&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;a href="http://revistatulum.wordpress.com/"&gt;http://revistatulum.wordpress.com/&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;PRÒXIMA EDICIÒN&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;No. 1&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Dedicada a &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;MIRCEA ELIADE&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5385405390333928421-1351932574399446477?l=kultur-tulum.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://kultur-tulum.blogspot.com/feeds/1351932574399446477/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5385405390333928421&amp;postID=1351932574399446477' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5385405390333928421/posts/default/1351932574399446477'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5385405390333928421/posts/default/1351932574399446477'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://kultur-tulum.blogspot.com/2008/10/octubre-revolucionario.html' title='OCTUBRE REVOLUCIONARIO'/><author><name>Kultur</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10944682605454182837</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_0IMzM1tsWtI/SPp0oAhrZTI/AAAAAAAAAAU/TKecM0vOwm4/s72-c/Poechus+4.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
